Trump impone a la UE un arancel del 15 % y compras de energía y armamento a USA
Von der Leyen se resigna y dice que el acuerdo da «certeza» a Europa en tiempos turbulentos
Trump ayer, jugando al golf en Escocia. Luego sacó tiempo para reunirse con Von der Leyen para imponer sus aranceles.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han alcanzado ayer un acuerdo para resolver su disputa comercial sobre el aumento de aranceles, con el establecimiento de gravámenes del 15 por ciento para productos europeos y compromete al bloque europeo a inversiones adicionales así como adquisiciones de energía y armamento.
El presidente norteamericano ha concretado que el acuerdo incluye un arancel del 15% sobre los bienes de la UE que entran a Estados Unidos. Bruselas efectuará compras de energía a Estados Unidos por valor de 750.000 millones de dólares (638.000 millones de euros), inversiones por valor de 600.000 millones de dólares (510.000 millones de euros) y la adquisición de una «enorme» cantidad de equipo militar norteamericano. El presidente no concretó este último aspecto.
Von der Leyen ha confirmado posteriormente este arancel «único» del 15 por ciento para «la gran mayoría de las exportaciones de la UE», como automóviles, los semiconductores y los productos farmacéuticos. «Este 15 por ciento es un límite máximo claro, por lo que no hay acumulación de aranceles», ha indicado.
La presidenta de la Comisión Europea ha confirmado que también ha acordado con Estados Unidos «aranceles cero por cero» en otros ambitos: aeronáutica, ciertos productos químicos, ciertos genéricos, equipos de semiconductores, ciertos productos agrícolas, recursos naturales y materias primas esenciales. Sobre las compras de energía, Von der Leyen ha defendido que las adquisiciones servirán para «diversificar las nuestras fuentes de suministro y para contribuir a la seguridad energética de Europa» comprometida por la guerra de Ucrania.
«Sustituiremos el gas y el petróleo rusos por compras significativas de gas licuado y combustible nuclear estadounidense», ha asegurado Von der Leyen.
El acuerdo pactado en Turnberry (Escocia) salva la amenaza del mandatario estadounidense que dio a Bruselas hasta el 1 de agosto o de lo contrario impondría un 30% de aranceles generalizados sobre las producciones europeas a partir de ese momento.
Cabe recordar que, desde el pasado abril, Estados Unidos impone a las exportaciones europeas un arancel mínimo del 10%, que en un primer momento anunció del 20%, pero redujo a la mitad como un gesto de «tregua» para negociar un acuerdo con la UE.
En términos generales, Von der Leyen ha valorado que este acuerdo ha sido cerrado pensando, por encima de todo, en un mercado europeo de 450 millones de consumidores, que es «el mayor activo y un puerto seguro» para la Unión Europea «especialmente en tiempos turbulentos».
«El acuerdo de hoy genera certidumbre en tiempos de incertidumbre. Ofrece estabilidad y previsibilidad para los ciudadanos y las empresas de ambas orillas del Atlántico», ha asegurado la presidenta de la Comisión Europea.
Trump dijo también que la situación en Gaza «es un desastre» y lamentó que nadie haya agradecido los 60 millones de dólares que su país ofreció en ayuda alimentaria.
"Al menos esperarías que alguien diera las gracias", afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa antes de iniciar una reunión en su complejo de golf de Turnberry, al oeste de Escocia, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. "Te hace sentir un poco mal cuando haces eso y otros países no dan nada", declaró Trump, pese a que multitud de Gobiernos, incluido el Reino Unido, mantienen su compromiso humanitario con la Franja. El presidente afirmó que «es terrible» la situación de inanición en que se encuentran los niños gazatíes y lamentó que (el grupo islamista) «Hamás roba la comida y el dinero». «Ese lugar es un desastre", exclamó. "Sé lo que yo haría pero creo que no es apropiado que lo diga", afirmó.
EE UU da tregua a China y extiende la tregua comercial otros tres meses
Pekín y Washington han acordado extender su tregua arancelaria por otros tres meses para poder llegar a un entendimiento en esta guerra comercial que comenzó hace seis meses.
Este lunes portavoces de alto nivel de ambas potencias se reunirán en Estocolmo para negociar los términos del acuerdo comercial pero dentro de una tregua que vuelve a ampliarse 90 días antes de que expirara el plazo dado hasta el 12 de agosto, según informaron este domingo medios oficialistas. Y el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en Escocia antes de entrar a la reunión con la presidenta de la Comisión Europea, que China y EE UU están «cerca» de firmar un acuerdo, aunque no dio más detalles. Ambas partes deseaban esta extensión de la tregua para poder seguir negociando sin la presión de nuevos aranceles ni otras medidas que intensificaran el escenario, ya de por sí complicado.
A partir de este lunes se reunirán en Estocolmo ambas partes, y si bien en las dos reuniones anteriores —Ginebra y Londres— las conversaciones se centraron en las exportaciones, en este nuevo encuentro está previsto que también traten el papel de China en el suministro de precursores químicos para la fabricación de fentanilo, según estas mismas fuentes. Además, la conversación telefónica del pasado 5 de junio entre Trump y el presidente chino, Xi Jimping, parece que ha destensado el ambiente. Trump incluso anunció un posible encuentro en una cumbre que desde Pekín no han confirmado.
Aunque Pekín evitó detallar objetivos específicos, reiteró que el diálogo deberá regirse por principios de «igualdad, respeto mutuo y reciprocidad», y enmarcarse dentro del mecanismo bilateral de consultas, que considera clave para reforzar la cooperación.