Diario de León

La OCDE se suma al aviso a España por los salarios, a la cola de Europa

Una inflación más elevada hará perder poder adquisitivo a los trabajadores y afectará al consumo

La ministra de Trabajo Yolanda Díaz con el secretario general de UGT, Pepe Álvarez.

La ministra de Trabajo Yolanda Díaz con el secretario general de UGT, Pepe Álvarez.Daniel Gonzalez

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José A. González / E. Martínez
Madrid

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Las grandes cifras macroeconómicas seguirán transmitiendo optimismo en los próximos meses, pero ese impulso no llega al bolsillo de los españoles. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) prevé un crecimiento del PIB del 2,6% en 2025 y en torno al 2% en 2026, y el Banco de España del 2,6% y 1,8%, respectivamente. Ambos coinciden, casi al milímetro, en una misma advertencia: la moderación salarial amenaza la evolución de la economía.

El dinamismo del mercado laboral sostiene la velocidad de crucero de la actividad, aunque también puede convertirse en un freno que haga descarrilar a la locomotora de Europa en la que se ha convertido España. De hecho, el PIB español triplicará la expansión media de la eurozona. Sin embargo, los salarios siguen una senda descendente iniciada a principios de 2023, cuando el ritmo anual de crecimiento pasó del 5% al 2,7% en el último trimestre de este ejercicio, se frenó casi a la mitad. Esta desaceleración acerca la evolución de las nóminas a la de los precios y limita la ganancia de poder adquisitivo. La OCDE elevó además en dos décimas su previsión de inflación en España para el cierre de este año, del 2,4% al 2,6%.

El organismo advierte en su informe publicado ayer que en países como España, Italia o Reino Unido la combinación de una inflación elevada y una «moderación» de los salarios están provocando una pérdida de poder de compra en los ciudadanos.

En España, los sueldos muestran una debilidad mayor que en los países del entorno: su crecimiento interanual se sitúa casi un punto por debajo de la media de la Unión Europea y figura entre los cinco peores registros, según datos de Eurostat.

El Banco de España añade a este panorama además la variable de los costes laborales. El supervisor que dirige José Luis Escrivá califica su evolución como un «punto de tensión» e indica que este aumento de los costes laborales «podría dificultar la continuación del proceso de desinflación» y afectar a la competitividad de la economía.

Según las previsiones de su equipo de economistas, las rentas irán cayendo progresivamente por el mayor uso de los ahorros para mantener el consumo y por el reciente repunte de los costes laborales, «lo que podría dificultar la continuación del proceso de desinflación y afectar a la competitividad de nuestra economía». Por ello, recomiendan monitorizar la evolución de la productividad —»que muestra signos de debilitamiento en 2025», advierten— y la remuneración por asalariado, ya que su trayectoria es muy incierta. No obstante, las previsiones aún dan un respiro a los hogares: en 2026 los salarios crecerían en torno al 3%, cuatro décimas por encima de la inflación prevista, por lo que no se perdería poder adquisitivo.

La ralentización del crecimiento de los sueldos europeos es un fenómeno que se extiende por toda la Unión, pero las cantidades finales que perciben los trabajadores difieren notablemente. El salario medio en España, según la oficina estadística europea con datos de 2024, es de 24.570 euros anuales, unos 5.000 menos que la media comunitaria. La brecha se amplía hasta 7.783 euros frente a Francia (32.353 euros) y hasta 15.024 euros en comparación con Alemania (39.594 euros). Aunque las estadísticas europeas y nacionales sitúan la media española cerca de 25.000 euros, el salario más habitual en España es muy inferior: ronda los 16.500 euros anuales, el equivalente a los 1.184 euros mensuales que marca el salario mínimo interprofesional (SMI).

 "El SMI es el salario más frecuente en España", alertó esta semana la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). Las advertencias de moderación salarial de la OCDE y del Banco de España llegan en pleno debate sobre una nueva subida del SMI. El Ministerio de Trabajo enviará en las próximas semanas un documento para que sindicatos y patronal negocien la propuesta, aún sin cifra concreta, pero con dos claras líneas rojas: que el alza supere la inflación y que el SMI represente el 60 % del salario medio neto español. Con los datos actuales los expertos suelen basarse en la Encuesta Trimestral de Costes Laborales (ECTL) del INE-, el salario mínimo se acercaría a los 1.500 euros mensuales.

La economía global, más resiliente de lo previsto, crecerá un 3,2%

 La OCDE cree que había sido más prudente de lo necesario en sus estimaciones de hace tres meses. El 'think tank' de las economías desarrolladas destacó en su informe macroeconómico que el crecimiento a nivel mundial se ha revelado "más resiliente de lo anticipado" durante la primera mitad de 2025, especialmente en los países emergentes. De esta forma, el organismo eleva en tres décimas el crecimiento del PIB global para 2025, hasta el 3,2%, en un ejercicio de revisiones al alza generalizado, pese a la persistencia de "importantes riesgos" relacionados con la guerra comercial, las presiones inflacionarias y la sostenibilidad fiscal. El PIB mundial se irá desacelerando gradualmente del 3,2% de 2025 al 2,9% en 2026 a medida que la producción industrial anticipada cese y los aranceles, con su consiguiente incertidumbre, acaben reduciendo el comercio y los flujos inversores, indica el organismo con sede en París. Pero los riesgos no se han acabado. De hecho, el organismo destaca que la tasa media de aranceles de Estados Unidos se elevó al 19,5% en agosto, su mayor nivel desde el año 1933.

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