Muere un joven ganadero de un infarto tras presenciar los restos de varios ataques de un oso a su granja en Laciana
Vanessa Araujo
Los ganaderos se preguntan si Roberto Guantes, de 36 años, seguiría vivo "si hubiera pasado la noche durmiendo tranquilamente en su cama". El colectivo asegura estar sobrepasado por la violencia con la que arremete el oso contra el ganado: "Matan por matar"