OpenAI supera a SpaceX y se convierte en la start-up más valiosa de la historia

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI Inc con el boxeador Jake Paul y el luchador Logan Paul.
OpenAI, la creadora de ChatGPT, está de moda. Microsoft, Softbank, Oracle, Nvidia. todas ellas han invertido miles y decenas de miles de millones en la empresa fundada por Sam Altman. Es la start-up de moda en Silicon Valley, y en Wall Street y ahora ya tiene precio, al menos, valoración: 425.000 millones de euros. Cifra que se ha estimado en parte por la venta de acciones de los empleados y que consolida a esta compañía como la firma emergente más valiosa del mundo por delante de Space X de Elon Musk (340.390 millones de euros), la matriz de TikTok (187.220 millones) y Anthropic (155.729 millones). Además, OpenAI supera a grandes nombres del sector como IBM con 226.360 millones de euros de capitalización, AMD con 225.550 millones o Intel, que recientemente ha recibido una inyección millonaria de Nvidia y un salvavidas de la Administración de Donald Trump. Fundada en 2015 como organización sin ánimo de lucro, OpenAI vive un punto de inflexión en su futuro empresarial, donde la cúpula directiva busca cambiar su estructura para convertirse en empresa con todas las letras y allanar así su salida a los mercados bursátiles y que le ha generado muchas tensiones internas y también externas. Elon Musk, uno de los fundadores a mediados de la década pasada, denunció los planes de Altman y tendrán que verse próximamente en los tribunales. En medio de todos estos cambios empresariales, el negocio de la creadora de ChatGPT no muestra síntomas de agotamiento y el apetito inversor no desaparece. A principios de abril, OpenAI levantó más de 34.000 millones de euros que se suma a las inyecciones de Microsoft en 2019, 2021 y 2023 que hacen 11.050 millones.