El superávit comercial de China rebasa el billón de dólares

El presidente francés Emmanuel Macron y el presidente chino Xi Jinping caminan durante la visita de Estado del presidente francés en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, China, el 4 de diciembre de 2025.
Once meses han sido suficientes para que China haya alcanzado un superávit comercial de más de un billón de dólares, una barrera que ningún país había logrado rebasar con anterioridad, ni siquiera el propio gigante asiático en un año natural. Y es que lejos de mermar la balanza comercial de Pekín, la guerra arancelaria emprendida por el presidente estadounidense Donald Trump a principios de abril parece que ha logrado el efecto contrario, ya que ha espoleado el comercio internacional del país que dirige Xi Jinping. Según recogen los datos publicados este lunes por la Administración General de Aduanas china, el superávit comercial acumulado hasta noviembre (diferencia entre las exportaciones e importaciones) se cifra en 1,08 billones de dólares, lo que se traduce en un crecimiento del 21,7% respecto al ejercicio precedente a estas alturas. Una diferencia que el gigante asiático ha logrado, entre otros factores, gracias al impulso de los productos vendidos al extranjero, que alcanzan un valor de 3,4 billones de dólares hasta noviembre, un 5,4% más que el año pasado. Los datos son muy claros y revelan que Pekín ha sorteado con éxito el muro arancelario de Washington mediante la reorientación de sus mercados. Y es que pese a que el país norteamericano sigue siendo el principal importador global de productos chinos, sus compras han menguado un 18,9% respecto al mismo periodo de 2024, hasta los 386 millones de dólares. Mientras tanto, China se ha apoyado en mercados como el europeo, donde sus exportaciones han crecido cerca de un 15%. Entre el abanico de productos más vendidos en Europa destacan los tecnológicos (teléfonos, semiconductores, baterías.), paneles solares, productos de belleza o coches. Estos últimos, de hecho, cuentan con una penetración cada vez mayor en el Viejo Continente, principalmente impulsados por el mayor grado de desarrollo en modelos eléctricos. Por otra parte, el Sudeste Asíatico también ha aumentado la demanda de productos chinos, cerca de un 8% en lo que va de año. Otro factor que pesa en el crecimiento de las exportaciones chinas es la debilidad de su propia divisa.