Diario de León

El coste del absentismo de 114 horas anuales es de casi 130.000 millones

Las bajas por enfermedad, accidente o incapacidad temporal se elevan un 50%

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.chema moya

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Agencias
Madrid

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España tiene más trabajadores que nunca en la historia (22,4 millones, según datos de la EPA) y, sin embargo, el número de horas efectivas de trabajo se reducen, puesto que cada empleado se ausenta de media 114 horas al año, 35 horas más que antes de la pandemia. Este «inédito desacople» entre empleo y productividad tiene un culpable: el elevado absentismo, que ha escalado en estos últimos años a máximos nunca vistos en el país, se ha convertido ya en un «fenómeno estructural» del mercado de trabajo y supone una factura económica récord de casi 130.000 millones de euros.

Así lo advierte el Foro Regulación Inteligente (FRI) en un informe sobre regulación laboral, mercado de trabajo y el impacto del absentismo publicado este martes. Cada día faltan a su puesto un promedio de casi 1,6 millones de trabajadores, un máximo histórico, de los cuales algo más de 1,2 millones se encuentran de baja médica, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral y la EPA del tercer trimestre de 2025.

De esta forma, el porcentaje de ocupados que no trabajaron en la semana de referencia pasó del 5,5% en 2019 al 8,8% en 2025, mientras las ausencias por enfermedad, accidente o incapacidad temporal se han incrementado un 53% en este periodo e incluso duplicado respecto a hace una década, «consolidando una tendencia de fondo que preocupa tanto por su dimensión económica como por su persistencia temporal», según resalta el CITADO informe.

Dicho de otra forma: cada trabajador pasó de ausentarse 80 horas al año en 2019 a 114,6 horas en 2024, mientras que las horas no trabajadas por causas distintas a vacaciones subieron del 4,8% al 6,7%. En nueve de cada diez horas perdidas, la causa alegada fue una enfermedad, un accidente o una incapacidad temporal.

Los autores del estudio consideran que el aumento de las tasas de absentismo está estrechamente ligado al envejecimiento de la población laboral, al peso de los sectores con alta exposición física y a la prolongación media de los procesos de incapacidad temporal, consecuencia de los cuellos de botella que hay en la sanidad pública.

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Asimismo, el informe señala que el contexto pospandemia también ha contribuido a consolidar nuevos patrones de comportamiento, con una mayor sensibilidad hacia la salud física y mental. «Estos cambios, si bien comprensibles desde un punto de vista social, han tenido efectos colaterales sobre la actividad productiva y sobre la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social», advierten.

Preocupación de las empresas

Y les ponen números: el coste total del absentismo, incluyendo tanto los componentes directos como los indirectos, asciende a 128.668,7 millones de euros, más del 8% del PIB, «una magnitud que equipara su impacto al de una crisis económica de gran intensidad». Solo los costes directos —los que soportan empresas y Seguridad Social— representan el 1,82% del PIB (28.969 millones), lo que ya sitúa a este fenómeno como una de las principales partidas implícitas del gasto nacional, equiparable al presupuesto de sanidad o a la inversión pública en educación.

Pero a esta cuantía hay que sumarle el coste de oportunidad —la producción no generada mientras 1,66 millones de trabajadores no acudieron a su puesto-, que alcanza 130.534 millones en su cálculo máximo, aunque de aquí hay que descontar la producción recuperada por los 750.600 empleados con contratos de sustitución. Las empresas llevan ya tiempo advirtiendo del grave problema que les supone esta oleada de ausencias al trabajo en un momento en el que, además, afrontan también una escasez de mano de obra, lo que en ocasiones supone un fuerte lastre para su actividad.

Este fenómeno es una de las principales partidas implícitas del gasto nacional, equiparable al presupuesto de sanidad o al de educación

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