Alarma para las hipotecas: el euríbor roza el 3%
El indicador hipotecario ignora los mensajes de Trump y sube 189 milésimas en un sólo día y pone en jaque el ahorro de los préstamos variables

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo.
A pesar de que los expertos vaticinaban una bajada del euríbor para este martes tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, asegurando que había mantenido unas conversaciones «muy productivas» con el régimen iraní para poner fin a la guerra que estalló el pasado 28 de febrero, el indicador hipotecario de referencia para los préstamos variables ha vuelto a pegar un fuerte subidón. Escala hasta una tasa diaria del 2,929% tras repuntar 189 milésimas y sube así hasta sus niveles más elevados en año y medio.
Y es que parece que tras negar Teherán la existencia de esas «productivas» conversaciones, los mercados vuelven a estar gobernados por el caos. De hecho, la cotización del petróleo Brent ha vuelto a escalar un 3% hasta los 99 dólares por barril.
La guerra en Irán condiciona por completo la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que el pasado 19 de marzo decidió mantener los tipos en el 2% (nivel en el que permanecen desde mediados de 2025). Sin embargo, la advertencia que lanzó la presidencia del organismo, Christine Lagarde, de que la inflación «podría repuntar hasta siete décimas» por la guerra abre la puerta a una subida de tipos muy próximamente. De hecho, tras esta última reunión que mantuvo el BCE en Fráncfort, el euríbor ha repuntado del 2,524% al 2,929% actual, una subida muy pronunciada en un periodo de tiempo muy corto. Esta subida se trasladará muy próximamente a los hipotecados a tipo variable, ya que la media mensual de marzo se sitúa ya en el 2,479% y afrontarán una subida en las cuotas por primera vez desde marzo de 2024, hace exactamente dos años.
Si se toma como referencia esta media mensual, quienes tengan contratada una hipoteca variable de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1% y revisión semestral, pasará de pagar 850 euros a pagar 874, es decir, 24 más. Si la revisión es anual, el hipotecado pasará de pagar 868 euros a pagar 874, una variación de seis euros. En este complejo escenario, el impacto no es solamente para quienes tengan contratada una hipoteca, sino para las personas que estén pensando en contratar una próximamente. Y es que las entidades bancarias ya están empezando a endurecer las condiciones tras un año en niveles especialmente bajos.