El endeudamiento de las familias españoles se desploma a mínimos
Los hogares se enriquecen por acciones y fondos de inversión
Las familias y las empresas han reducido sus deudas a niveles de principios de siglo. Es la principal conclusión que se extrae de las Cuentas Financieras de la Economía Española, publicadas este jueves por el Banco de España. En concreto, los hogares acumularon en el primer trimestre de 2026 un endeudamiento en términos relativos al Producto Interior Bruto (PIB) del 42,5%, el nivel más bajo desde 1999. En el caso de las empresas, sus deudas ascendieron a un 62,5%, mínimos desde el año 2001.
La explicación se encuentra en el dinamismo de la economía española: pese a los mínimos históricos en términos relativos al PIB, la deuda consolidada creció en el caso de las familias a los 728.000 millones de euros frente a los 700.000 millones del mismo periodo de 2025; y, en el caso de las empresas, pasó de 1,049 a 1,070 billones de euros.
Asimismo, el banco central apunta a un ligero repunte de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión de las familias, compensado con la evolución a la baja de efectivo y depósitos. La riqueza financiera neta de los hogares españoles e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH) se situó en 2,7 billones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un aumento del 9,3% en tasa interanual.
En porcentaje del PIB, la riqueza financiera neta, que se obtiene deduciendo los pasivos de los activos financieros, se situó a cierre de marzo en el 155,3% del PIB, lo que supone un aumento respecto al 150,7% alcanzado en el primer trimestre de 2025.
"El avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión", aseguran desde el Banco de España.
La inflación también está haciendo mella en el bolsillo de los hogares y las compañías, que aumentaron considerablemente su inversión en efectivo, depósitos y participaciones en fondos. En términos acumulados de cuatro trimestres, las operaciones consolidadas de adquisición de activos financieros de las empresas se situaron en el 5% del PIB (86.000 millones de euros), por encima de la media del 4,4% observada desde 2022. En los hogares, estas operaciones alcanzaron el 5,8% (100.000 millones de euros), frente al 3,6% en promedio desde 2022. "Este aumento se explica principalmente por la mayor inversión en efectivo y depósitos y participaciones en fondos de inversión", explican desde el Banco de España. Al tiempo que aumentó la inversión de las familias, también lo hizo la concesión de préstamos, que se situaron en el 1,9% del PIB, frente al 0,3% observado en los últimos trimestres. Así, las transacciones netas alcanzaron el 2,7% del PIB, frente al 0,7% en promedio desde 2022.