El campo leonés afronta una problemática a causa del calor «nunca vista hasta ahora»
César Pan augura «un año muy malo» para el agricultor tanto agronómico como económico

El campo está acusando el exceso de calor que sufre la provincia desde el pasado mes de mayo. De hecho, los más de 30 grados que han registrado los termómetros durante muchos días consecutivos paralizan la circulación de la savia y hacen que la planta no pueda desarrollarse con normalidad. Así lo explica César Pan, presidente de Prodeleco, para quien el calor está provocando una problemática no conocida hasta ahora. «Esto nunca se había visto», sentencia. De hecho, las altas temperaturas están generando serios problemas a los cultivos de secano y hacen que el actual esté siendo un año «terriblemente malo», según Pan.
Este exceso de calor, unido a la sequía también está haciendo estragos en otros países europeos, como el caso de Alemania o Francia, con mermas en la producción que alcanzan el 40%.
En el caso de la patata, cuya siembra ha sido menor esta campaña por el mismo motivo, desarrolla manchas internas que no se perciben a simple vista y, tal y como asegura el responsable de Prodeleco, se pudren en menor tiempo. «Estamos almacenando con mucho miedo y con equipos de frío, que hasta ahora no nos habían hecho falta a estas alturas porque con el frescor de la noche era suficiente», señala. De momento, la campaña se presenta «con cierta normalidad», aunque la merma de la recogida ronda el 25% «y en algunos casos más».
Las perspectivas tampoco son buenas. «Nos vamos a meter en un año muy malo, tanto agronómica como económicamente porque esto es una crisis ecónómica y también producción», detalla Pan, quien añade que «nadie recuerda haber tenido temperaturas como estas».
Calor sin tregua
De momento, este mes de septiembre será «casi seguro» el más cálido en España desde, al menos, 1950, con una temperatura media estimada de 22,4 grados, superior incluso a la media de la estación estival en España, tras un comienzo del otoño con máximas cercanas a los 40 grados, según datos de la Agencia Estatal de Metereología (Aemet).
Las soluciones que puedan atajar esta situación por la que atraviesa el campo con motivo del fuerte calor no parecen fáciles. «Podemos adelantar las siembras en la medida de lo posible, pero mucho tampoco se puede porque eso conlleva cambiar también el riego y no tenemos agua suficiente para eso si empezamos un mes antes y terminamos un mes después», argumenta.
Agua y calor
En cuanto al riego, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) anunció el pasado mes de abril que la campaña se preveía sin restricciones y así ha sido, si bien ahora la capacidad de los embalses de la cuenca ronda el 30%. Sin embargo, según Pan «tener agua no quiere decir que combatas el calor y eso mismo pasa en el campo; no es cuestión sólo de regar porque hay veces que el agua sola no aplaca».
El calor está trayendo un problema añadido para el campo: las plagas y enfermedades: «Cada vez tenemos más». Otro de los retos a los que trata de hacer frente al campo es la subida generalizada del precio de los carburantes. «Nos está llevando a la ruina», afirna Pan, quien argumenta que, en algunos casos, se ha pasado de un coste de unos 400 o 500 euros por hectárea a 900 euros para obtener un 20% menos». Todo esto supone, según el presidente de Prodeleco, «un problema importantísimo» por el recorte de producción que acarrea. ¿La solución? «Intentar modernizar el campo todo lo que se pueda y acumular agua», sentencia Pan. «Y rezar», remata.
Aumento del coste de ciertos productos agrícolas
Además, la meteorología no parece dispuesta a dar tregua en lo que resta de 2026. Los riesgos asociados al fenómeno climático El Niño podrían ralentizar la producción agrícola en países como Australia, India e Indonesia. Ello, sumado a las interrupciones de suministro de fertilizantes en el estrecho de Ormuz, dejaría en jaque las cosechas y reduciría la oferta de alimentos, presionando al alza los precio, según recoge Colpisa.