La discriminación por edad obliga a más de la mitad de los autónomos a reinventarse

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
La edad media del emprendimiento se reduce a 35 años, con mayor presencia de hombres y pérdida de protagonismo de los extranjeros. Emprender para ganarse la vida por ser demasiado mayor para el mercado laboral. Esta es la razón que ha obligado a más de la mitad de las personas de entre 55 y 64 años que iniciaron un negocio en España en los últimos años a dar el paso debido a que su edad fue una traba para conseguir un trabajo. Este fenómeno se conoce como edadismo laboral y ha emergido con fuerza en los últimos años.
«Se piensa que una persona con 55 años está obsoleto, que promueve bajas y que va a ser caro», lamenta el director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, Iñaki Ortega. Esta especie de exclusión ya empieza a notarse cada vez antes y a partir de los 45 años los trabajadores ya son discriminados en el mercado laboral al considerarse viejos. Esta realidad explica que en España haya cinco veces más de emprendedores ‘sénior’ que jóvenes. Además, el impacto del desempleo en este colectivo preocupa mucho al Gobierno, que considera a los mayores de 52 años, junto a los jóvenes, como prioritarios para el desarrollo de políticas que los devuelvan al mercado laboral.
A pesar de ello, las cifras respaldan a los trabajadores de más edad frente a los autónomos más jóvenes. Según el informe ‘El emprendimiento sénior en España’ del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, el 11% de los trabajadores por cuenta propia de entre 50 y 54 años lidera empresas consolidadas, una cifra que se sitúa en el 7% para los mayores de 55 años y que cae al 5,7% en los menores menores 50 años. Algo similar sucede en relación a la tasa de abandono empresarial, que entre los mayores de 55 años es del 1,2%, entre los presénior (50-54 años) del 4,5% y para los menores de 50 años cae al 4,1%. En total, el 9,9% de los españoles mayores de 55 años es emprendedor.
Más hombres, más jóvenes y cada vez menos peso de los inmigrantes. Estos son algunos de los cambios que el ecosistema del emprendimiento está viviendo en España y que contrastan con la dinámica que se venía produciendo en los últimos años para la creación de nuevos negocios. Recientemente, la intención de emprender por géneros estaba casi a la par, la edad media era de 45 años y el peso de los inmigrantes era el triple.