El precio del diésel, imparable, seguirá escalando este invierno
Alertan de que si el Ejecutivo no actúa, el litro de diésel se encarecerá en 24 céntimos en octubre

El precio vuelve a estar en números muy elevados.
La La AIE advierte de que la prolongación del conflicto agravará un mercado especialmente tensionado por el déficit del petróleo y la escasez en las reservas. Cuando la guerra estalló en Oriente Medio, muchos apostaban por un conflicto de corta duración. Las consecuencias económicas de mantenerla a largo plazo —coincidían todos los analistas— serían graves. Han pasado más de seis meses desde que los misiles comenzaron a sobrevolar el golfo Pérsico y la solución al conflicto parece encontrarse más lejos que nunca. Pero los consumidores están comenzando ya a pagar la factura, que no ha tocado techo y previsiblemente seguirá encareciéndose en los próximos meses. Especialmente la del diésel, el producto refinado más tensionado actualmente.
Las refinerías se encuentran «al límite» y las presiones sobre los precios se mantendrán: la oferta y la demanda mundiales de petróleo van a descender en 2026 más de lo previsto inicialmente, según anunció este viernes la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe mensual sobre el mercado del crudo. La falta de avances para poner fin a la guerra en Irán dilatará la normalización de los flujos de Oriente Medio hasta 2027 y está provocando una vertiginosa subida de los precios en los surtidores.
Especialmente preocupante es la situación del diésel, que concentra aproximadamente el 30% de la demanda global. Las exportaciones netas procedentes de países del golfo alcanzaron en agosto apenas algo más de un cuarto de los niveles previos a la guerra, al tiempo que los ataques ucranianos también han paralizado casi por completo la exportación en Rusia, el segundo mayor productor del mundo.
"Dada la reducción de las reservas y el hecho de que el sistema mundial de refino se encuentra al límite de su capacidad, la necesidad de avanzar en la resolución del conflicto de Oriente Medio —y de la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya cumple su quinto año— es mayor que nunca para evitar un mayor endurecimiento del mercado y una caída de la demanda", señala el informe. Además, añade: «El incremento tanto de los futuros del crudo como de los precios físicos palidece en comparación con el de los productos refinados, segmento donde la escasez de oferta es actualmente más aguda».
El efecto se nota en los surtidores y en el bolsillo de los ciudadanos. El diésel roza los dos euros por litro en España y lo supera en los países del entorno. Según la AIE, el gasóleo alcanzó en Estados Unidos a principios de septiembre precios que superaron la barrera de los 200 dólares por barril, un 94% por encima de los niveles previos a la guerra, es decir, el doble, con Europa y Asia «no muy por detrás». El precio del Brent, desatado Ante esta escasez de suministro, el mundo está agotando sus reservas a un ritmo récord. Las reservas mundiales de petróleo se redujeron en 95 millones de barriles durante el mes de agosto, de tal manera que el acumulado desde febrero ya alcanza 507 millones de barriles menos. Hasta ahora eran las reservas las que habían estado jugando un papel fundamental para sostener el equilibrio del mercado, pero ahora su capacidad comienza a ponerse en duda.
En este contexto, el precio del barril de Brent ha rozado esta semana los 110 dólares, niveles que no alcanzaba desde el mes de mayo, impulsado por los ataques a petroleros en Oriente Medio, tanto en el golfo como en el estrecho de Bab el-Mandeb. Se trata de un punto crítico en el mar Rojo, sobre el que los hutíes de Yemen llevan meses tratando de avanzar posiciones. El volumen de petróleo en tránsito marítimo disminuyó en 65 millones de barriles en agosto. Con este telón de fondo, la AIE prevé ahora que el suministro mundial de petróleo en 2026 disminuya en 5,7 millones de barriles al día.