La guerra en Irán enquista la inflación y deja los precios disparados hasta 2027
El Banco de España eleva la previsión del IPC al 3,9% este año y al menos hasta el 3,7% el próximo

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en un acto.
La guerra en Irán seguirá pasando factura al bolsillo de los españoles este año y el próximo. El conflicto parece no encontrar una salida, lo que sigue perturbando los mercados energéticos, encareciendo los bienes y manteniendo los precios al alza. Así lo indicó el Banco de España en su nuevo informe de coyuntura económica, en el que elevó en tres décimas la previsión de inflación para 2026, hasta el 3,9%, y en 1,1 puntos porcentuales la del próximo año, hasta el 3,7%.
A pesar de la escalada de los precios, las perspectivas de crecimiento de la economía española han mejorado. El Banco de España revisó tres décimas al alza la previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) de este año, hasta el 2,6 %, y cinco décimas la de 2027, hasta el 2,2 %.
La autoridad financiera española avisó de que el avance de la inflación de los últimos meses ha sido más pronunciado que el registrado en la Unión Económica y Monetaria (UEM). Detrás de esta mayor aceleración se encuentra principalmente el encarecimiento de la energía, cuyos precios aumentaron un 22% interanual en septiembre. La brecha con la zona euro se amplió ese mes hasta los 1,2 puntos porcentuales en la inflación general y un punto en la subyacente, impulsada también por la resistencia a la baja de los precios de los servicios, especialmente del turismo, la hostelería y el ocio, que siguen registrando subidas superiores al 4% interanual. Por su parte, la inflación de los alimentos repuntó en agosto y septiembre por el encarecimiento de los productos frescos, que registraron una subida del 2,7%.
Por su parte, la solidez de la actividad en el segundo trimestre y las perspectivas de que mantenga ese dinamismo en el tercero —con un crecimiento en torno al 0,6%— compensarán la mayor incertidumbre internacional y una política monetaria menos favorable. Sin embargo, el organismo avisó de que un aumento de las tensiones bélicas podría elevar la inflación hasta el 4,1% este año y el 4,6%. El crecimiento económico también se resentiría y se reduciría al 2,5% en 2026 y al 1,6% en 2027.
Las nuevas promociones de vivienda se mantienen limitadas este año por el menor ritmo de ejecución de los proyectos visados y la disminución de la tasa de finalización de nuevas viviendas, así como por el encarecimiento de los factores productivos y las dificultades de acceso y conexión a la red eléctrica, lo que ha frenado la inversión residencial. Sin embargo, de cara al próximo año se espera una mejora de la inversión por el aumento del número de viviendas desde 2024.