El Supremo aclara cómo puedes disfrutar del permiso por enfermedad de un familiar
Fachada de la sede del Tribunal Supremo, a 26 de septiembre de 2025, en Madrid (España).
El Tribunal Supremo avala que el permiso retribuido de cinco días por enfermedad grave u hospitalización no tiene tope anual por trabajador, se activa con cada nuevo hecho causante y puede continuar tras el alta hospitalaria si el familiar requiere reposo domiciliario o cuidados efectivos.
En una sentencia fechada el pasado 25 de septiembre a la que ha tenido acceso EFE, la sala de lo social desestima el recurso de casación interpuesto por las empresas del Grupo RACE contra un fallo de marzo de 2025 de la Audiencia Nacional, que respondía a un procedimiento de conflicto colectivo iniciado a instancias de UGT, CCOO y CSIF.
Las empresas del grupo pretendían aplicar dos limitaciones restrictivas al permiso retribuido de 5 días por accidente, enfermedad grave, hospitalización o intervención quirúrgica de familiares/convivientes.
El primero era restringirlo a un máximo de 5 días laborables al año por trabajador, independientemente de que ocurrieran varios hechos causantes en el mismo ejercicio.
Además, pretendían vincular su duración al alta hospitalaria, de modo que se extinguiera de forma automática en el momento en que el familiar recibiera el alta hospitalaria, sin extenderlo al reposo domiciliario posterior.
El Supremo constata que el Estatuto de los Trabajadores no establece un límite máximo de días al año, y destaca que cuando el legislador ha querido fijar un tope anual, como en el permiso por fuerza mayor de 4 días al año, lo ha hecho de forma explícita.
La directiva comunitaria aplicable establece un estándar o mínimo de protección de 5 días al año por trabajador, y al tratarse de una directiva es de armonización mínima, los Estados miembros pueden mantener o introducir condiciones más favorables para las personas trabajadoras.
De este modo, cada nuevo hecho causante que concurra en el año otorga el derecho a disfrutar del permiso de hasta 5 días.
La Sala apunta que la clave del permiso no es la estancia física en el hospital, sino la necesidad de atención y cuidados efectivos del paciente; por ello, el alta hospitalaria no extingue automáticamente el derecho al permiso si el paciente no tiene el alta médica y requiere reposo domiciliario o cuidados continuados en el hogar.
Todo ello lleva a considerar que persisten los requisitos del permiso mientras el familiar no esté curado o dado de alta médica definitiva, de modo que el supremo concluye que los empleados pueden disfrutar del permiso cada vez que suceda un hecho causante en el año.
Y no sólo eso, sino continuar en el disfrute del permiso tras el alta hospitalaria si el familiar precisa reposo domiciliario y cuidados efectivos.