Cada español gastó 1.226 euros en la compra de alimentos en el 2003
Los consumidores en España gastaron 1.226 euros de media en alimentos y bebidas para su consumo en el hogar en 2003, lo que supone un crecimiento del tres por ciento en relación al año anterior, en tanto que el consumo per cápita se situó en 651,5 kilos, un 1,68 por ciento más que un año antes. Así consta en el Panel de Consumo Alimentario 2003, que hoy fue presentado en conferencia de prensa por el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, quién explicó que el incremento del 2,1 por ciento en la cantidad de alimentos consumidos en España el pasado año responde al aumento de la población por los inmigrantes. Según los datos del informe, el gasto total en alimentación -que incluye el gasto en los hogares, en hoteles y restaurantes, e instituciones- ascendió a 69.406,2 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 4,8 por ciento a precios corrientes sobre 2002 y del uno por ciento, a precio constantes. El mayor crecimiento del consumo correspondió a hostelería y restauración con un 2,8 por ciento y en hogares, subió un 1,8 por ciento; mientras que del total de gasto, el 73,1 por ciento correspondió a los hogares, y el 26,9 por ciento a alimentación fuera del hogar. Arias Cañete valoró la estabilización de precios en general tras el efecto euro en 2002, ya que el crecimiento fue en 2003 del tres por ciento, frente al seis por ciento de un año antes - datos que no son comparables con el IPC -; subida que en el caso de los hogares fue del 2,7 por ciento. Dieta mediterránea Recordó los incrementos importantes en precios de frutas frescas (10,7 por ciento) y hortalizas (6,1 por ciento), que no afectaron a su consumo, y advirtió de la caída del consumo de vinos de calidad fuera de casa, entre otras razones, por la subida de los precios, «que hace que se tienda a no pedir la segunda botella». El ministro en funciones, resaltó que los consumidores tienden a una alimentación que se adecúa a los parámetros de la dieta mediterránea, como queda reflejado en el incremento del consumo de pescado, de hortalizas y frutas frescas y aclaró que los platos preparados apuestan por esta línea, con pescados congelados, arroces o gazpachos. Por productos, el consumo de carne se estabilizó en 67,6 kilos por persona año y el pescado un 0,8 por ciento hasta 36,5 kilos por persona. La demanda de leche líquida bajó el 1,9 por ciento y la derivados lácteos subió el 3,5 por ciento, a pesar de que su precio aumentó el 3,2 por ciento; mientras que el consumo de pan retrocedió el 1,2 por ciento (57 kilos per cápita) y el de bollería aumentó el 3,6 por ciento.