El impacto económico de la reforma, en el supuesto más flexible, no pasará de los 85 millones
Cobrar?la?viudedad?y?el?Sovi?a?la?vez aliviará?a?miles de mujeresmayores El PP, que paró la reforma dos veces, se suma
El derecho a percibir las dos pensiones tendrá carácter retroactivo y entrará en vigor en el 2005

Una mujer paga una compra en un mercado
?l derecho a percibir el Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (Sovi) junto con una pensión de viudedad aliviará la «pobreza» de miles de personas, sobre todo de mujeres mayores, que cobran mensualmente una media de 268,66 euros al mes. La medida urge, dado que se trata de un colectivo de elevada edad, y costará en el supuesto más caro (mayor flexibilidad) tan sólo alrededor de 85 millones de euros. El derecho tendrá efecto retroactivo, pero la mejora económica sólo entrará en vigor cuando se aprueben los cambios. En consecuencia, las fuerzas parlamentarias aúnan esfuerzos para que la compatibilidad de las dos prestaciones de la Seguridad Social sea una realidad en el 2005. El Sovi es un régimen a extinguir dentro del actual sistema contributivo (propio de la población que ha trabajado), basado en la protección social existente antes del actual mecanismo de la Seguridad Social. Para su percepción es necesario haber estado afiliado al Retiro Obrero antes de 1940 o haber cotizado 1.800 días (cinco años) entre el periodo 1940/1966 sin tener derecho a ninguna otra pensión. A 1 de mayo de 2004 existían 350.676 titulares del Sovi, de ellos unos 275.000 eran mujeres. Por edades, el 52% superaba los 75 años y el 20%, los 85. Estas pensiones son las más bajas del sistema contributivo con el agravante de que su régimen de incompatibilidades es el más drástico de todos al no permitirse su percepción junto con otra prestación. Existen tres tipos de pensiones del SOVI: vejez, incapacidad permanente y viudedad. Ninguna cuenta con «complementos de mínimos» (dinero aportado por el sistema para recibir la pensión mínima establecida por el Gobierno cuando las cotizaciones realizadas por el titular no dan derecho a esa cuantía). La tramitación parlamentaria para que el Sovi sea compatible con la viudedad se inició el pasado 15 de junio en respuesta a una Proposición de Ley de CiU. Las fuerzas políticas aprobaron por unanimidad la propuesta. El objetivo perseguido por los nacionalistas catalanes radica en «resolver una situación injusta mantenida por los gobiernos del PP». Para el PSOE y CiU la medida es muy positiva, sobre todo porque favorece a las mujeres más pobres del país. «Mujeres que cobran una pensión de miseria con la que no pueden llegar a final de mes», según remarcó el diputados de CiU que defendió la moción, Carles Campuzano. Por su parte, la diputada socialista Isabel López añadió que se persigue «reconocer un derecho muy esperado para un colectivo que vive en las peores condiciones», pero explicó que el proceso de la reforma necesita tiempo porque «es preciso averiguar a quiénes se les quitó la viudedad, cuántas tienen derecho pero no lo han solicitado nunca, etc.» «Visión fría y burocrática» Campuzano recordó que durante la anterior legislatura, su grupo planteó sin éxito la mejora del Sovi en dos ocasiones, pero entonces los votos en contra del PP impidieron que prosperará la iniciativa «por su visión fría y burocrática». Por su parte, el diputado popular, José Eugenio Azpiroz, justificó el pasado día 15, en el Congreso la postura de su grupo. Dijo que los cambios debían llevarse a cabo dentro de las pautas del Pacto de Toledo (acuerdo parlamentario renovado en octubre del 2003 para modificar por consenso la Seguridad Social) y se mostró de acuerdo con «el fondo» de la proposición, por lo que se unió al apoyo manifestado a CiU por el resto de las fuerzas políticas en el Congreso de los Diputados.