Diario de León

La constructora y sus socios desembolsarán por la operación 14.669 millones de euros

Ferrovialse convierte en el líder de aeropuertos al aceptar BAA la opa Hacer amigo al enemigo Inmocaral lanzará una opa sobre Colonial tras el apoyo de La Caixa Braun mantiene su decisión de cerrar la fábrica de Barcelona pese a las ofertas gubernamentale

La española será el primer grupo constructor con un beneficio operativo de 3.000 millones

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Julio Díaz Julio Díaz - madrid madrid efe | fráncfort

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Ferrovial ha dado un paso de gigante en su carrera por convertirse en el líder de la gestión aeroportuaria y, al tiempo, en el primer grupo constructor y de servicios del mundo. Este martes, el consejo de administración de BAA recomendó a sus accionistas acudir a la Oferta Pública de Adquisición de acciones (opa) presentada por Air Development and Investment Limited (ADI), el consorcio controlado en un 61% por la constructora española, que está dispuesto a pagar 950,25 peniques por cada acción de la británica. De este monto, 935 peniques serán abonados en metálico y el resto se hará llegar a los accionistas de BAA a través de un dividendo. Ferrovial y sus socios desembolsarán por la operación 14.669 millones de euros. Tras más de cuatro meses de intensas negociaciones y después de mejorar en dos ocasiones su primera oferta, Ferrovial y sus socios (la Caisse de Dépôt et de Deplacement du Québec y una sociedad de inversión dirigida por GIC Special Investiment , la rama de inversión en capital riesgo del Gobierno de Singapur) han logrado el «sí» de BAA. El órgano de Gobierno de la operadora británica, que por dos veces rechazó las propuestas del consorcio al entender que no reflejaban el valor de la empresa, ha dado un giro de 180 grados en su valoración para asegurar de forma unánime que los 950,25 peniques por título son «un precio atractivo». A la mayor brevedad Tan interesante que han pedido a los accionistas que «acudan a la opa a la mayor brevedad», como aseguraron que harían los propios consejeros, que cuentan con un 0,02% del capital. Aunque el plazo para mejorar su última oferta (900 peniques, un 11% por encima de los 810 peniques propuestos en primera instancia) concluía a las 24.00 horas del lunes, ADI logró «in extremis» un aplazamiento para poder convencer a los responsables de BAA. Fuentes cercanas a la operación aseguraron que durante gran parte de la madrugada los contactos telefónicos fueron constantes hasta que Ferrovial hizo valer sus argumentos. La integración de BAA convertirá a Ferrovial en un grupo constructor sin parangón en el ámbito internacional. Según las cuentas que maneja la compañía, su beneficio bruto de explotación (Ebitda), una referencia esencial para calibrar la importancia de las empresas del sector, pasará de los 1.300 millones de euros a algo más de 3.000 millones. El más alto del mercado y casi el doble del que presentó en 2005 el segundo en la lista, la francesa Bouygues. La empresa de Del Pino estima también que sus ventas ascenderán a 14.000 millones de euros, 5.000 millones más que en el ejercicio pasado. El negocio internacional aportaría un 75% del total y el aeroportuario generaría un 25% de las ventas del grupo. Ferrovial ha demostrado una excelente capacidad negociadora y una notable mano izquierda durante el proceso para la compra de BAA, la gestora aeroportuaria británica líder mundial del sector. Primero se deshizo de un posible competidor de la manera más elegante, al convertirlo en su aliado. Después mantuvo la serenidad ante las amenazas de un segundo adversario y logró restar fuerza su eventual ataque mediante una agresiva operación bursátil. A mediados de marzo, un mes después de que Ferrovial y sus socios lanzaran su opa sobre BAA, comenzó a circular por los mercados internacionales el rumor de que se estaba preparando una inminente oferta competidora. Los analistas daban por descontado que Ferrovial debería combatir cuerpo a cuerpo con el banco australiano Macquaire Bank Limited, un viejo conocido de la constructora y uno de los actores de más peso en el mercado internacional de las infraestructuras. Para asombro de muchos, Ferrovial se adelantó a cualquier movimiento del australiano y lo convirtió en co-asesor financiero de su opa sobre BAA junto a Citigroup. A cambio, el consorcio liderado por la española se comprometió a vender a Macquaire sus activos en Sidney y Bristol, valorados en 754 millones de euros. Si se llevan a término las transmisiones la australiana tomaría el control total en el caso de las instalaciones de Bristol y dominaría cerca de un 76% del aeropuerto de Sidney. Inmocaral, la inmobiliaria controlada al 72% por el empresario Luis del Portillo, lanzará en los próximos días una Oferta Pública de Adquisición de acciones (ops) sobre el 100% de Colonial a un precio de 63 euros por acción, lo que valora la firma en 3.761 millones de euros. La empresa anunció este martes la operación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) justo después de asegurarse la colaboración de La Caixa, que le garantizó la venta de su 39,37% de Colonial. Una operación que reportará a la caja 1.480 millones de euros de los que cerca de 680 millones serán plusvalías. La «compradora» -en cuyo accionariado acompañan a Del Portillo Alicia Koplowitz (6,5%) y Rafael del Pino, el fundador del grupo Ferrovial (5,21%)- señaló que la opa se enmarca dentro de la estrategia de Inmocaral de integrar en su patrimonio una cartera significativa de activos patrimoniales que garanticen «una fuente de ingresos estables». Activos, añadió, que le resguarden de cualquier vaivén del sector inmobiliario. El precio ofertado supone una prima del 15% sobre la cotización de Colonial del lunes. El segundo accionista de la inmobiliaria junto a la caja catalana, la Mutua Madrileña -que cuenta con un 10% del capital-, no se pronunció sobre la oferta. La Caixa por su parte, afirmó que «en un entorno bursátil favorable», ha considerado positivamente la operación, tanto por el precio por acción, como por el hecho de que la opa se lanza sobre el 100% de Colonial, lo que «ofrece idénticas posibilidades a todos sus accionistas». Una premisa que consideró fundamental. Esta venta, dijo, «culmina el proyecto inmobiliario de La Caixa en Colonial». Un camino que comenzó en 1999 y que ha llevado a la firma (presidida por Alfonso Cortina) a convertirse en una de las referencias en el sector dentro del mercado europeo, máxime tras la compra en 2004 de la francesa SFL. La compañía de electrodomésticos Braun va a cerrar la fábrica de Espluques de Llobregat (Barcelona) pese a la oferta presentada ayer por el Gobierno central y la Generalitat. Según dijo el director de producción de Braun, Christian Leonard: hemos reiterado a los representantes gubernamentales que «el cierre es una decisión definitiva». «Tenemos que reducir los costes de producción de los electrodomésticos», que están bajo una fuerte presión competitiva, y «hemos explicado que se trata de un proceso que comenzó a mediados de los años noventa, por el que hemos transferido la producción de electrodomésticos a otros países en vías de desarrollo», aseguró Leonard. Tras una reunión en Fráncfort con el secretario general de Industria, Joan Trullén, y el consejero de Trabajo e Industria de la Generalitat, Jordi Valls, el directivo alemán descartó la posibilidad de crear una producción sustitutoria en la planta de Espluques de Llobregat. Leonard afirmó que el proceso de deslocalización comenzó en las fábricas alemanas y que el cierre de España es una continuación de esta tendencia. Braun es una filial de la estadounidense Procter & Gamble, que comercializa Don Limpio, Pringles, Gillette, Tampax y Fairy.

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