El Espirito Santo considera que el registro de sus oficinas estuvo fuera de lugar
El banco luso Espirito Santo consideró ayer que el registro efectuado el jueves en sus sedes en Madrid y Barcelona en una operación contra un supuesto blanqueo de capitales dirigida por el juez Baltasar Garzón, fue una «actuación desproporcionada» que causó una innecesaria confusión en la opinión pública. El banco insertó ayer un anuncio publicitario en los principales diarios nacionales y económicos para aclarar algunos aspectos sobre la inspección ordenada por el juez para inspeccionar «alguna cuenta de entidades clientes del Banco». Espirito Santo recuerda en la publicidad, que el motivo de la actuación se limitó a la investigación de determinadas personas y sociedades, y apunta que como resultado de dicha actuación se bloquearon cuentas a clientes por valor inferior a 5,5 millones de euros.