Los analistas dan por seguro que otras aerolíneas presentarán ofertas, además del fondo TGP
La compra de Iberia cambiará la organización de los aeropuertos
Si Lufthansa o Air France-KLM se hacen con la compañía se trastocará el actual sistema de alianzas
El paso dado por el fondo de inversión estadounidense Texas Pacific Group (TPG), que prepara una Oferta Pública de Adquisición de acciones (opa) sobre Iberia, ha abierto la guerra por el control de la aerolínea de bandera española. Una partida que, en función de qué jugadores intervengan, podría afectar a la distribución de las aerolíneas en los grandes aeropuertos españoles. Además, si Lufthansa o Air France-KLM pasan a la acción y contraatacan a TPG, Spanair o Air Europa podrían verse perjudicadas. El mercado da por descontado que Iberia es lo suficientemente interesante para que otras aerolíneas entren en la pugna por su control. Aunque la mejor situada es British Airways, accionista de referencia de la española y con un derecho preferente de compra sobre un 26% del capital, fruto de los pactos parasociales firmados al privatizarse la compañía a finales de 1999, Willie Walsh, presidente de la compañía del Reino Unido, ha desmentido ese interés. Luftahnsa y Air France-KLM están en las quinielas. Según quien se lleve el gato al agua, la victoria de la alemana o la galo-holandesa tendrían consecuencias significativas en los aeropuertos españoles. La razón es muy sencilla. Por cuestiones prácticas y estratégicas, las compañías aéreas que forman parte de una alianza comparten el mismo espacio en los aeródromos. Sucede hoy con Iberia y sus socios de One World . Si Lufthansa triunfara en un eventual cruce de opas, Iberia pasaría a estar bajo el paraguas de Star Alliance . Todo un lío para la firma presidida por Fernando Conte, que se vería obligada a reorganizar los miles de vuelos que hoy realiza en código compartido con otras compañías de One World . Lo mismo sucedería si el vencedor fuera Air France-KLM, que forma parte de SkyTeam , la tercera gran asociación de aerolíneas europeas. El reparto de la nueva terminal Sur de El Prat amenaza con complicarse por este curioso efecto dominó. Perjudicados No sería esta la única consecuencia. Una fusión Iberia-Lufthansa podría suponer un problema para Spanair, el socio español de referencia en Star Alliance . Perdería una posición preeminente frente a la antigua compañía de bandera, con más tráfico y recursos. Idéntica situación sería la que sufriera Air Europa, que hoy capitanea la posición española en SkyTeam . Un cambio de esta magnitud obligaría a reorganizar acuerdos, vuelos, rutas, condiciones. En definitiva, casi todo. Se esperan más ofertas Las espadas están en alto. Los analistas creen que TPG no ha hecho sino abrir la caja de los truenos y que en el momento en que formalice su opa surgirá un competidor. Rival que no provendrá del negocio financiero, sino del aeronáutico. Hace apenas un mes, el presidente de Iberia, Fernando Conte, dio a entender que el consejo de adminiostración se había cansado de esperar una señal de su socio British Airways y que la compañía veía «complementariedades» con la alemana y la francesa. En el mercado, los rumores de los últimos días barajaban un acercamiento de Lufthansa. Su presidente, Wolfang Mayhuber, ha declarado que tanto Iberia como Alitalia encajan con la compañía que preside, para añadir que considera excesivo el precio que se está barajando por la aerolínea española, y que los condicionamientos financieros pueden ser decisivos. La alemana no se puede parar. Si hay un ofrecimiento se estudiará, como reconoció el director financiero, Stephan Gemkow. La firma domina el mercado entre Europa y Asia, con lo que Iberia es un perfecto complemento. Menos seguidores tiene la opción Air France-KLM. Una empresa que ya tiene una notable cuota en el mercado latinoamericano y cuyo aeropuerto de conexión de vuelos ( hub ) principal es el parisino Charles de Gaulle, demasiado cerca de Madrid-Barajas.