Las aerolíneas de bajo coste crecen en España diez veces más que las convencionales
Las aerolíneas de bajo coste han encontrado en España uno de los países con más progresión del mundo. Su negocio crece diez veces más que el de las compañías tradicionales, inmersas en procesos de compra y opas. En los cuatro primeros meses del año, el número de viajeros llegados del extranjero en low cost creció un 18,6% interanual mientras el de las firmas tradicionales apenas repuntó un 2%. Palma de Mallorca, Málaga y Barcelona se consolidan como los destinos preferidos de los foráneos, que en su mayoría confían en Ryanair y EasyJet para volar. Son rápidas, baratas, vuelan punto a punto y muchas han pasado de trabajar en aeropuertos secundarios a aterrizar y despegar en los grandes aeródromos. Ya trasladan al 35% de los pasajeros que llegan a España. Un porcentaje que no deja de crecer y que los expertos vaticinan llegará al 50% en poco tiempo. Se han colado en el mercado de una forma aparentemente discreta pero que ha obligado a muchas compañías tradicionales a presentarles batalla en su mismo terreno, creando sus propias low cost . Experiencias que no siempre han tenido éxito. Un éxito con cifras Son realmente la alternativa y, para muestra, un botón. Según la Asociación Internacional de Líneas Aéreas (IATA), Ryanair fue la compañía que trasladó más viajeros en todo el mundo el pasado año. Más de 40 millones de personas. Por delante de gigantes como Air France, British Airways o Lufthansa. En España, el Instituto de Estudios Turísticos (IET) del Ministerio de Industria analiza el sector cada mes. Los datos de abril dejan como ganador a Ryanair, con una mejora del 40% en sus ratios. Le siguieron EasyJet (10,2% más) y Air Berlín. Una compañía española de bajo coste, Vueling, se sitúa ya como la quinta aerolínea por viajeros transportados, con un espectacular crecimiento del 55%. Alzas que contrastan con el comportamiento de algunas de las aerolíneas tradicionales, como Iberia o Spanair, que registraron caídas del 7,5% y del 8,7%, respectivamente, en el número de pasajeros que llegaron a España desde otros lugares.