Zapatero pide al G-20 que en la reforma del sistema financiero se escuche a sindicatos y patronales La Comisión de la Competencia cree que la ayuda a la banca puede premiar a la menos eficiente
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió a la troika del G-20 que los sindicatos y las organizaciones empresariales participen de forma institucional y permanente en el proceso de reforma del sistema financiero internacional abierto en la cumbre de Washington. En una intervención ante el Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Rodríguez Zapatero advirtió asimismo de que las economías necesitan un impulso centrado en las políticas de gasto e inversión pública, un camino a su juicio «más adecuado» que el de la rebaja fiscal. El jefe del Ejecutivo español espera que, «al menos en el marco de la UE», haya «en las próximas semanas» una iniciativa coordinada de los Gobiernos en favor de la actividad productiva, del sector industrial y, de manera singular, de la industria del automóvil, así como de las energías alternativas y renovables y del incremento del número de centros tecnológicos y de investigación. Emilio Botín ha encontrado un aliado en sus denuncias sobre la competencia desleal que pueden ejercer los bancos rescatados. Luis Berenguer, presidente de la Comisión Nacional de la Competencia, alertó, en comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso, de que las ayudas que algunos Estados están concediendo a la banca «pueden premiar a las entidades menos eficientes en detrimento de las que han actuado de forma correcta» e instó a los organismos europeos a ejercer plena vigilancia. Se estaba refiriendo, sobre todo, a las inyecciones de capital público que han recibido instituciones distintas de las nacionales, porque de antemano había excluido a las entidades españolas, a las que consideró no necesitadas de este paraguas protector. «Ningún Estado puede permitir que se le hunda el sector financiero», admitió. «Pero si la regulación o la supervisión existentes eran insuficientes, cosa que no ocurrió en España, eso quiere decir que se permitieron actuaciones no del todo correctas a algunas entidades.