DESTINOS
Los puentes del general romano
Susana Vergara Pedreira
Es historia anclada en roca viva. Un camino único que horadaron entre la montaña y el Curueño los primeros moradores de esta tierra, y luego transitaron los antepasados de las tribus rebeldes, guerreros cántabros y astures, soldados romanos, pastores itinerantes, cazadores, arrieros, peregrinos, fieles y ahora paseantes, cruzando puentes que sortean esta ruta de comunicación, guerra, intercambio y escape en todos los tiempos, en la conquista, antes, y luego también, cuando el invierno económico congelaba las esperanzas de los más jóvenes. La llaman, con razón, La Calzada. Con mayúsculas. Se abre, con toda su belleza, en el escarpe del río, se precipita al abismo en las Hoces de Valdeteja y se funde a tramos por una carretera general. Pero bajo el asfalto o en la ladera del barranco, late la huella romana hecha en piedra eterna, canto rodado para siempre.