El 2009 fue el año más sangriento para la población civil en Afganistán
Unas 2.400 personas perdieron la vida como consecuencia del conflicto que sufre el país, lo que supone un 14% más que el año anterior, según datos de la ONU

Miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (Isaf), en tareas de inspección.
El año 2009 fue el más sangriento para la población civil de Afganistán desde la caída del régimen talibán, con 2.412 muertos según datos ofrecidos ayer por la ONU, que alertó de que el conflicto se ha intensificado y expandido a zonas antes relativamente seguras.
La misión de la ONU en Afganistán (Unama) difundió un informe en el que cifró en 2.412 los civiles fallecidos por el conflicto el año pasado, lo que supone un aumento del 14 por ciento respecto al 2008, y responsabilizó a los insurgentes por la mayoría de las muertes.
«El 2009 fue el peor año en los últimos tiempos para los civiles afectados por el conflicto armado. La Unama-HR (Derechos Humanos) registró el mayor número de víctimas civiles desde la caída del régimen talibán» en el 2001, afirmó la organización en el informe. Según el informe, un total de 5.978 personas murieron o resultaron heridas en 2009.
En detalle. El 67 por ciento de las muertes (1.630) se debieron a acciones de «elementos antigubernamentales», mientras las fuerzas afganas e internacionales acabaron con las vidas de 596 personas (25 por ciento) y otras 186 muertes quedaron sin atribuir.
Las muertes causadas por los insurgentes aumentaron un 40 por ciento respecto al año 2008. En este grupo, la mayoría de los fallecidos (1.057) murieron en ataques suicidas o con explosivos, y otros 225 fueron víctimas de asesinatos selectivos y ejecuciones.
Bajaron sin embargo un 28 por ciento respecto a 2008 las muertes de civiles atribuidas al Ejército afgano y las tropas extranjeras, gracias a las medidas tomadas para realizar operaciones de forma que «se reduzcan los riesgos para los civiles».