Un posible acuerdo humanitario con las FARC divide a los sucesores de Uribe
La diversidad de opiniones surge al anunciar la mediadora Piedad Córdoba que con la entrega hoy del sargento Moncayo finalizan las liberaciones unilaterales

El alto comisionado para la Paz, en el centro, junto al helicóptero que trasladará al sargento.
Los candidatos a suceder al presidente colombiano, Álvaro Uribe, evidenciaron ayer su división de opiniones al definir sus posturas ante la posibilidad de aceptar un acuerdo humanitario con las FARC por el que se intercambiarían secuestrados por guerrilleros presos.
Después de que Uribe se mostrara ayer dispuesto a abordar, con algunas condiciones, un acuerdo humanitario con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los candidatos presidenciales opinaron sobre el mismo en la emisora Caracol Radio.
La candidata por el Partido Conservador, la ex canciller Noemí Sanín, expresó su apoyo a la trayectoria del actual Gobierno pues, según dijo, confía en «el buen juicio que siempre ha demostrado el presidente (Uribe)» y en que se tomen «decisiones acertadas».
Por su parte, el candidato por el Partido Radical, Germán Vargas Lleras, descartó la vía del canje al considerar que la guerrilla «debe poner en libertad unilateralmente a todas aquellas personas que aún mantienen en cautiverio».
Sin embargo, el candidato independiente Sergio Fajardo matizó que, pese a que este tipo de acuerdos «pueden darse en Colombia», sucede que «la palabra humanidad se confunde con que alguien gana políticamente a otro», por lo que, concluyó, en su país podrá darse un pacto así cuando dejen de usarse indistintamente los términos.
El candidato del Partido Verde, el ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus, valoró que «el gran problema» viene marcado por el resultado que dieron intentos pasados, por lo que, para él, un pacto definitivo debe apoyarse en organismos mediadores.
El asunto del canje saltó a la mesa de debate tras la liberación el domingo del soldado Josué Daniel Calvo, cuando la mediadora ante las FARC Piedad Córdoba anunció que, junto con la entrega del sargento Pablo Emilio Moncayo prevista para hoy en el sur de Colombia, terminaría el ciclo de liberaciones unilaterales por parte de los rebeldes antes de negociar un trueque con el Gobierno.