Un terremoto en China deja al menos 400 muertos y cerca de 10.000 heridos
El número de víctimas podría aumentar, pues aún hay personas bajo los escombros
Un fuerte terremoto dejó ayer al menos 400 muertos y unos 10.000 heridos, destruyó centenares de casas y cortó las comunicaciones en la remota provincia china de Qinghai, vecina de la región del Tíbet. Unas 400 personas murieron y 10.000 sufrieron heridas, dijo Huang Limin, responsable de la prefectura de Yushu, en su último balance comunicado por la agencia oficial China Nueva. El número de víctima podría aumentar, pues aún hay personas bajo los escombros.
Por la noche, la televisión anunció que más de 900 personas fueron rescatadas vivas de los escombros.
Numerosas casas se derrumbaron, las rutas quedaron cortadas por aludes y las telecomunicaciones estaban perturbadas en esta región del Himalaya. El Gobierno chino asignó una partida de emergencia de 200 millones de yuanes (unos 29,3 millones de dólares) que permitirá financiar, entre otras cosas, la evacuación de los habitantes y su alojamiento, los cuidados médicos y prevención de enfermedades, anuncio el ministerio de Finanzas, citado por China Nueva.
1397124194 Antecedentes. Este temblor ocurre casi dos años después del violento seísmo que en mayo del 2008 arrasó la provincia de Sichuan, también aledaña al Tíbet, que dejó 87.000 muertos y desaparecidos.
El terremoto de ayer se produjo a primeras horas del día y tuvo una magnitud de 6,9, según el Instituto de Geofísica de Estados Unidos (USGS), y de 7,1 según las autoridades chinas. El temblor fue seguido de tres réplicas, de hasta 5,8 grados de magnitud, precisó el instituto estadounidense.
Para medir un seísmo, el USGS utiliza la «magnitud del momento» (Mw). En esta escala abierta, un seísmo de magnitud 6 se considera fuerte.
En la ciudad de Jiegu, cerca del epicentro, más del 85% de los edificios se derrumbaron, según un responsable del gobierno local. Una escuela profesional se derrumbó y «muchos estudiantes quedaron sepultados», agregó. «Hay heridos por todas partes en las calles, mucha gente sangra de la cabeza», dijo el responsable.
«Casi todas las casas son de madera y tierra. Algunas se derrumbaron», señaló a China Nueva Karsum Nyima, uno de los responsables de la televisión local.