La normalidad vuelve a los aeropuertos europeos tras una semana de bloqueo
Las secuelas de la interrupción de la actividad aérea tardarán aún varios días en ser absorbidas por el sistema, que tiene que reorganizar la actividad retrasada

Cientos de turistas guardan largas colas de espera ayer en el aeropuerto de Gran Canaria.
El tráfico aéreo europeo continuó ayer su lento proceso de normalización que en el transcurso de la jornada alcanzó a las tres cuartas partes de los vuelos programados, es decir, a 22.500 de los 28.000 habituales o el 80% del total, según anunciaba Eurocontrol mediada la tarde.
Todo el espacio aéreo por encima de los 20.000 pies estaba disponible y por debajo de éste sólo se observaban algunas restricciones en el sur de Suecia y en Helsinki (Finlandia), que por la tarde quedaban circunscritas a los aeropuertos de este último país y al norte de Escocia. Eurocontrol preveía el progresivo levantamiento de esas últimas limitaciones a lo largo de la jornada.
Las gráficas de concentración de polvo volcánico difundidas por la agencia europea mostraban a primeras horas de la mañana de ayer un área afectada al sureste de Islandia, sobre el Atlántico, que finalizaba sobre el océano a medio camino del Reino Unido. Los modelos matemáticos de dispersión de contaminantes utilizados por el Centro de Control de Cenizas Volcánicas del Reino Unido definían para primeras horas de la mañana de áreas potencialmente afectadas en el nivel de vuelo 200 (20.000 pies) en el noreste continental y, sobre todo, encima del Atlántico hasta Terranova. Y las previsiones para la jornada anticipaban la desaparición de la nube sobre el continente europeo y su desplazamiento general hacia el Atlántico. El peligro, por lo tanto, parecía definitivamente conjurado y Eurocontrol anticipaba para hoy, jueves, el retorno a la normalidad en Europa.
1397124194 Aún a la espera. Las secuelas de la interrupción de la actividad aérea tardarán sin embargo varios días en ser absorbidas por el sistema, hasta tanto los aún miles de pasajeros que permanecen dispersos por los aeropuertos no terminen alcanzando sus destinos.
En Bruselas, la Comisión europea insistió en su falta de competencias para afrontar situaciones como la creada por la erupción del Eyjfjalla. Los Estados miembros se han negado reiteradamente a asumir las competencias de control del tráfico aéreo por razones de seguridad, de soberanía o por ambas, que permanecen confiadas al marco de decisión nacional.
Y así van a continuar cuando, en el 2012, entre en vigor una nueva fase -"la segunda-" del denominado inadecuadamente «cielo único europeo», en virtud de los acuerdos al respecto adoptados en el 2009. La nueva fase de ese «cielo único» no prevé cesión alguna de las capacidades de ATM (Air Traffic Management), de las que son celosos guardianes los Estados miembros y sus respectivos colectivos profesionales (los controladores). Sí prevé una racionalización del espacio aéreo europeo.