Los primeros viajes de Rousseff serán a países vecinos y China
La presidenta brasileña mantuvo un encuentro con el príncipe de Asturias

El príncipe Felipe estrecha la mano de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.
Los primeros viajes al exterior de la flamante presidenta brasileña, Dilma Rousseff, serán a «los países vecinos, a Estados Unidos y China», anunció ayer el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota.
«Cada (país) vecino de Suramérica recibirá una atención creciente y diferenciada», declaró Patriota al tomar el relevo del ahora ex canciller Celso Amorim en una ceremonia realizada en el Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Sin precisar detalles, Patriota dijo que ha conversado ya con la nueva presidenta sobre «un programa de viajes» que, además de países suramericanos que no precisó y de Estados Unidos y China, incluye su asistencia a la cumbre entre Suramérica y los países árabes que se celebrará en Lima en febrero próximo.
«Esa cumbre constituirá una valiosa oportunidad para el contacto de la presidenta con los líderes de Suramérica y del mundo árabe», indicó el nuevo ministro de Relaciones Exteriores.
En su discurso, Patriota puso como ejemplo de los objetivos de la política exterior de Rousseff la relación entre Brasil y Argentina, «que vive hoy un momento de plenitud y avanza en un vasto espectro», que incluye «áreas de cooperación en materia espacial y de uso pacífico de la energía nuclear».
El nuevo ministro subrayó, sin embargo, que «la prioridad atribuida a la vecindad no se dará en detrimento de relaciones estrechas» con otros países del hemisferio sur o del mundo más desarrollado.
También indicó que, «como séptima economía del mundo, y tras haber impulsado un conjunto de políticas económicas y sociales que han producido resultados tangibles, Brasil genera una expectativa natural en áreas de cooperación diversificadas» con los países de América Latina, el Caribe, África, Oriente Medio y Asia.
Asimismo, reiteró que su gestión será de continuidad y que Brasil insistirá en la necesidad de una profunda reforma de los organismos internacionales.
Agenda. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cumplió una agenda exterior «maratoniana» en su primer día en el cargo al recibir ayer de forma sucesiva al príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, al presidente de Uruguay, José Mújica, y otros cinco dignatarios extranjeros.
El príncipe Felipe fue el primero en entrevistarse con Rousseff en el palacio presidencial de Planalto, donde el sábado recibió la banda presidencial.
Ambos repasaron las relaciones comerciales, culturales, de defensa y cooperación entre España y el país suramericano y hablaron de la política de la región iberoamericana.