La rebelión en el mundo árabe se contagia a Yemen
Decenas de miles de personas convocadas por los principales partidos de la oposición yemení exigieron ayer al presidente del país, Ali Abdalá Saleh, que no reforme la Constitución para presentarse a una nueva reelección. La caída del gobierno de Ben Ali desató tensiones políticas en otros países de la región, como en Egipto, la nación árabe más poblada, y ayer Yemen, una de las naciones que más riesgos corre de que haya una grave desestabilización política. Yemen es el país más pobre del mundo árabe. Además, el régimen de Saleh está expuesto a las acciones continuas de Al Qaeda, que tiene bases en este país, a un intento de secesión del sur y a una rebelión chií en el norte del país que actúa esporádicamente
Por su parte, el ministro de Interior, Mutahar Rashad al Masri, aseguró al canal catarí Al Yazira que las fuerzas de seguridad no emplearán la violencia siempre que los manifestantes «actúen dentro de la ley». Descartó que se reproduzca en Yemen la revolución popular tunecina.