Obama da el primer paso para el control de las armas en EE.UU.
El presidente saca adelante 23 órdenes ejecutivas para prevenir nuevas matanzas.
Obama, junto a Julia, la niña que le pidió que controlara las armas, y otro niño.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, dio ayer el primer paso para lograr un mayor control de las armas de fuego en el país con la firma de 23 medidas, y pidió al Congreso que se sume al esfuerzo, además de apelar a la sociedad a asumir la responsabilidad de proteger a los niños de la violencia.
«No podemos dejar esto de lado más tiempo», subrayó Obama en una comparecencia en la Casa Blanca en referencia a la violencia causada por las armas de fuego y en la que anunció las iniciativas que suscribió por decreto, que no necesitan el visto bueno del Congreso.
Al acto fueron invitados varios niños que escribieron cartas al presidente durante el último mes preocupados por la violencia causada por las armas a raíz de la tragedia de la escuela Sandy Hook de Newtown.
«Es nuestra principal tarea como sociedad mantener a nuestros niños a salvo (...) Y sus voces deben obligarnos a cambiar», dijo Obama tras leer fragmentos de cartas como la de una de las niñas presentes ayer, que le pedía que «se esfuerce mucho» para frenar la violencia y las muertes causadas por las armas.
«Haré todo lo que esté en mi mano para lograrlo. Pero la única manera de poder cambiar es si el pueblo estadounidense se planta y lo exige», declaró Obama, quien recordó que sólo en el último mes han muertos 900 personas por armas de fuego en EE.UU. También destacó que para conseguir «un impacto real y duradero» el Congreso «debe actuar» y aprobar leyes que complementen a los decretos presidenciales anunciados ayer.
Cuatro tipos
Las medidas firmadas por Obama se dividen en cuatro categorías, entre las que figuran la prohibición de comercializar armas de asalto, la exigencia de comprobación de antecedentes criminales para todas las ventas y aumentar la cobertura médica en salud mental.
Según Obama, es hora de que el Congreso apruebe «un sistema universal de comprobación de antecedentes criminales», una medida que consideró «de sentido común», así como de que restaure la prohibición de la venta de las fusiles de asalto de tipo militar y de los cargadores de alta capacidad. Además, el presidente anunció la designación de Todd Jones como director de la ATF, agencia encargada del control y seguimiento del comercio ilegal de armas, y urgió al Senado a aprobar su nombramiento.
«Además de nuestra libertad de vivir nuestras vidas está la obligación de permitir a otros que hagan lo mismo», afirmó Obama, quien reiteró su apoyo a la Segunda Enmienda de la Constitución, que establece el derecho a portar armas, y a los propietarios «responsables».
Obama recordó a una de las víctimas de la tragedia de Newtown, una niña de 7 años llamada Grace, y contó que tiene colgado en su oficina privada al lado del Despacho Oval uno de los dibujos de la pequeña que le regaló su padre.
«Obligación moral»
En el mismo acto, el vicepresidente Joe Biden, que ha liderado las últimas semanas un grupo de trabajo encargado de presentar propuestas a Obama sobre el control de armas, dijo que es una «obligación moral» hacer todo lo posible para reducir las posibilidades de que ocurra otra matanza como la de Newtown
Biden sostuvo que «nunca» había visto a los estadounidenses tan conmocionados como con lo ocurrido en la escuela. Presente también en el acto, la alcaldesa de Newtown, Patricia Llodra, salió en defensa de las medidas anunciadas por Obama, que consideró «de sentido común».