El ejército iraquí intenta recuperar una Tikrit rodeada de explosivos
Los yihadistas controlan el principal acceso a la ciudad.

Los integrantes de la milicia chií ‘Brigadas de la paz’ combaten junto al ejército iraquí.
El Ejército iraquí lanzó ayer una ofensiva para arrebatar a los yihadistas la ciudad de Tikrit, al norte de Bagdad, que frenó horas más tarde debido a la colocación de explosivos en sus alrededores por parte del Estado Islámico.
Las tropas detuvieron su avance tras haberse hecho con el control de la carretera que conecta con uno de los accesos, el que corresponde al frente de la localidad de Al Auya, población natal del expresidente iraquí Sadam Husein, ubicada a 10 kilómetros al sur de Tikrit.
Sin embargo, una fuente de seguridad dijo que el EI sigue dominando los otros dos frentes y accesos, situados en las zonas de Shagarat al Dur (oeste) y Al Dayum (noreste). La misma fuente agregó que el Ejército continúa bombardeando posiciones del EI en Tikrit. Añadió que han detenido su avance también por la presencia de francotiradores en las azoteas de los edificios.
Además, las fuerzas mixtas iraquíes y kurdas desactivaron también ayer cuatro barriles y 140 explosivos colocados por los yihadistas en las compuertas y alrededores de la presa de Mosul.
La recuperación de Tikrit, capital de la provincia de Saladino, es de vital importancia para las fuerzas iraquíes, que intentan frenar el avance del EI desde el norte (donde controla Mosul, capital de la región de Nínive) hacia Bagdad.
En los últimos días, las fuerzas iraquíes han logrado frenar a los insurgentes suníes y recuperar varias posiciones importantes en el norte del país, gracias sobre todo a la colaboración con las fuerzas kurdas y al apoyo aéreo de Estados Unidos.
Sin embargo, la ofensiva yihadista -iniciada el pasado 8 de junio- ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas, en su mayoría cristianos y de la minoría kurda yazidí, hacia tierras más seguras, como Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí.