El optimismo abre paso a la expectativa en Cuba
El optimismo con el que el miércoles se vivió en Cuba la noticia del restablecimiento de sus relaciones con Estados Unidos abrió ayer paso a la expectativa de que este giro diplomático histórico se traduzca en mejoras en la vida cotidiana de la isla y solucione problemas como el desabastecimiento o las comunicaciones.
En las calles reinaba la tranquilidad, aunque el tema de conversación generalizado era el reinicio de los vínculos con Estados Unidos, acontecimiento recibido con alegría, pero con la incertidumbre de cuándo y cómo se concretarán estos cambios y si culminarán en el fin del embargo económico.
El levantamiento del «bloqueo», como se refieren en la isla a esta política vigente desde 1962, «será una noticia muy buena, ante todo, para el pueblo cubano que es el que realmente ha sufrido y sigue sufriendo el embargo de Estados Unidos», dijo el cubano Yosbany Barrio.
Las medidas anunciadas por la Casa Blanca, que alivian considerablemente el embargo, van a facilitar la reunificación de las familias separadas por el exilio, al flexibilizar restricciones al envío de remesas y liberalizar los viajes para los que mantienen lazos familiares en la isla.
Desde la disidencia ayer se volvieron a escuchar voces escépticas sobre las posibilidad de que el acuerdo con Estados Unidos se traduzca en cambios sustanciales para la sociedad civil, especialmente en materia de derechos humanos. «No oculto mi escepticismo profundo, que tiene como fundamento la manifiesta falta de voluntad política del Gobierno de Cuba para hacer verdaderas reformas», señaló el opositor Elizardo Sánchez.