Socorristas catalanes rescatan a 242 personas naufragadas en Grecia
Al menos 60 refugiados fallecieron en una embarcación frente a la isla de Lesbos.

Vista de la llegada de un grupo de inmigrantes al puerto de Mytilini, isla de Lesbos.
Seis socorristas de una ONG catalana participaron ayer en el salvamento de 242 personas que sobrevivieron a un naufragio ante las costas de la isla griega de Lesbos, en el que fallecieron otros 60 migrantes que buscan refugio en Europa, indicaron desde la organización humanitaria.
Los seis socorristas catalanes pertenecen a la ONG Proactiva Open Arms, que tiene su sede en Badalona (Barcelona), desde donde se desplazaron a Lesbos hace más de un mes porque detectaron que faltaban efectivos de rescate en los naufragios que ocurren cerca de las costas griegas.
La responsable de comunicación de la ONG, Laura Lanuza, explicó que, sobre las tres de la tarde de ayer, los voluntarios y organizaciones emplazados en la costa de la isla fueron avisados de la aproximación a la orillas de una barca con problemas, bajo condiciones de fuerte viento y oleaje.
Según Lanuza, los seis socorristas voluntarios de Proactiva Open Arms pudieron adentrarse en el mar en motos de agua, donde se encontraron con unos 300 náufragos, que no sabían nadar, y que llevaban unos chalecos salvavidas «falsos, que no aguantan nada».
Priorizar
Los socorristas tuvieron que rescatar, «una por una», las personas que había en el mar y se vieron obligados a «seleccionar y priorizar», en primer lugar ayudaron a los niños, lo que convirtió la experiencia de los voluntarios en una tarea «muy dura».
«La gente se les agarraba a las piernas», detalló, «desesperada por salvarse». Los socorristas trasladaron a los migrantes que rescataron con vida a los barcos de pescadores y a los barcos guardacostas que había por la zona. Sin embargo, Lanuza lamentó que «ni los guardacostas ni los barcos de Frontex» estaban preparados para «ninguna tarea de salvamento ni de reanimación», y señaló que dos de los socorristas de Proactiva Open Arms tuvieron que subir a una barca guardacostas para realizar maniobras de reanimación.
Al abandonar la zona tras el rescate, los socorristas tuvieron que dejar atrás más de cuarenta cadáveres flotando, ya que no podían cargarlos en las dos motos de agua de que disponen desde el martes, gracias a los donativos recaudados a través de su campaña de micromecenazgo, que sigue activa.