Desmantelan un comando listo para atentar en París tras siete horas de guerra urbana
En el asalto policial murieron una mujer kamikaze y otro terrorista en un piso franco en Saint-Denis. Fueron detenidas ocho personas pero no el cerebro de los atentados del viernes, Abdelhamid Abaaoud.

La policía detiene a un sospechoso durante la operación en Saint Denis cerca de París.
La policía francesa detuvo ayer a seis presuntos yihadistas y dos cómplices tras siete horas de asalto a un piso franco de Saint-Denis, a las puertas de París, en el que murieron una mujer kamikaze y otro terrorista, en una operación en la que se esperaba detener a Abdelhamid Abaaoud, presunto cerebro de los sangrientos atentados perpetrados el pasado viernes en la capital francesa. Ni este destacado dirigente yihadista ni Salam Abdeslam, el hombre más buscado de Europa, figuran entre los arrestados según afirmó el fiscal jefe de París, François Molins, quien valoró que el comando neutralizado estaba en condiciones de pasar al acto en cualquier momento.
Informaciones sin confirmación oficial apuntan a que el objetivo podía haber sido ayer mismo el barrio de negocios de La Défensa, colindante con la capital francesa. El responsable judicial de la investigación no dio el balance definitivo de fallecidos ni sus identidades y se limitó a apuntar que los muertos en el episodio de guerra urbana eran dos por lo menos.
La intervención de las fuerzas de asalto del Raid (los GEO franceses) comenzó a las cuatro y veinte de la madrugada en el casco antiguo de Saint-Denis, a kilómetro y medio del Stade de France en cuyas inmediaciones el viernes tres terroristas suicidas habían activado sus chalecos explosivos. Los agentes de élite se apostaron en torno a la tercera planta de una dirección a la que les había conducido las comprobaciones telefónicas y bancarias de una información confidencial recibida a última hora del lunes. El soplo aseguraba que Abdelhamid Abaaoud, un belga de 28 años, considerado el cerebro de los atentados de París, se encontraba en Francia y no en el territorio controlado en Siria por el Estado Islámico como se creía. De hecho, The Washington Post , informaba ayer de que el cerebro de la trama habría muerto en el asalto.
Puerta blindada
La progresión de la columna de intervención resultó entorpecida por la resistencia ofrecida por la puerta blindada del piso, lo que facilitó la respuesta armada de sus ocupantes que recibieron a los policías con ráfagas intensas de fusiles de asalto tipo kalashnikov. Los agentes mandaron por delante para abrirles camino a una perra adiestrada, que resultó mortalmente alcanzada por los disparos. El animal, de raza pastor belga, tenía siete años y se llamaba ‘Diesel’. Rápidamente se convirtió en una figura de las redes sociales como en su día ocurrió con su colega ‘Akil’, el pastor alemán de las fuerzas especiales tunecinas abatido por el comando que asaltó el museo de Bardo.
Al cabo de media hora de tiroteo y estallidos de granadas, los agentes detuvieron a tres hombres, uno de ellos herido de bala en un brazo. Posteriormente, se produjo un fuerte estampido que se atribuye a la activación del cinturón de explosivos que portaba una mujer que resultó muerta en el acto.
La mujer, primera kamikaze de la que se tiene noticia en Europa, se llamaba Hasna Aitboulahcen y había nacido hace 26 años en el municipio de Clichy la Garenne, perteneciente al departamento de Altos de Sena colindante con París, según informaciones periodísticas. Antes de abrir fuego y de inmolarse realizó una llamada telefónica supuestamente para avisar a algún cómplice de la intervención policial. No se descarta que el destinatario fuera Abaaoud ya que era prima suya. En el interior del apartamento, semiderruido por las explosiones que hundieron su suelo, se descubrió el cadáver acribillado a balazos de otro hombre, no identificado de manera oficial. Entre los escombros fueron localizados otros dos hombres, uno de ellos herido que como el anterior fue trasladado a un hospital de las afueras de París para ser operado bajo custodia policial. Otro individuo herido leve fue detenido en la vía pública.
El asalto, que no terminó hasta bien entrada la mañana, fue de una violencia inusitada y propia de un episodio bélico.