Sube el riesgo de confrontación en Venezuela en vísperas del diálogo
A pocas horas del inicio de las conversaciones no se sabe ni si tendrán lugar.
indira guerrero | caracas
El Gobierno y la oposición de Venezuela dejan correr libre las dudas sobre la celebración del inicio de diálogo para afrontar la crisis del país, mientras el chavismo convoca a sus fuerzas para hacer frente en la calle a sus opositores.
Faltan menos de 24 horas para que tal como estaba previsto las delegaciones del Gobierno de Nicolás Maduro y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se encuentren en una mesa para iniciar un proceso de entendimiento, y todavía no se conoce quiénes acudirán a la cita ni información oficial que confirme si efectivamente se realizará hoy.
Fuentes de toda solvencia confirmaron el viernes que las conversaciones se celebrarían en la capital venezolana y no en la Isla de Margarita como había anunciado inicialmente el Vaticano y las delegaciones, para cumplir con la más reciente exigencia de la alianza MUD. Sin embargo, hasta el momento la plataforma, que agrupa a la mayoría de los partidos de oposición, no ha logrado definir quiénes representarán al bloque antichavista en las conversaciones, ni determinar cuál será el «espacio neutral» para que ambos grupos se sienten en la misma mesa.
Más de una docena de partidos miembros de la alianza planteó ayer a la Secretaría de la plataforma que a esa cita sólo acuda el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, para presentar una lista de condiciones para avanzar en el diálogo.
El grupo de 15 partidos, que forma parte de la veintena de organizaciones políticas que integran la mayor alianza antichavista del país, indicó a través de una misiva que «no están dadas las condiciones para un diálogo» luego de que las autoridades bloquearan el referendo revocatorio del mandato de Maduro.
Las condiciones que proponen son la presencia en las conversaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), y de otros ex mandatarios, y que acudan representaciones de todos los partidos miembros de la MUD y la sociedad civil. Exigir la liberación de todos los políticos presos, detener las supuestas persecuciones políticas a sus dirigentes, y también la apertura de un «canal humanitario» para permitir el ingreso de medicinas y alimentos. La lista de condiciones incluye además detener «los atropellos» contra la Asamblea Nacional.