Clinton reconoce la derrota pero tiende la mano a Trump
Obama promete una transición pacífica pese a las diferencias notables.

Hillary Clinton durante su primera aparición pública tras los comicios. OLIVIER DOULIERY
Mario Villar | nueva york
Hillary Clinton reconoció ayer que su derrota en las elecciones presidenciales de Estados Unidos es «dolorosa y lo será por mucho tiempo», pero llamó a sus seguidores a dar a Donald Trump una oportunidad de liderar el país. La candidata demócrata habló apenas unas horas después de haber telefoneado a Trump para felicitarle por su victoria. Lo hizo acompañada por su marido, el expresidente Bill Clinton, y por su hija, Chelsea, y jaleada por decenas de seguidores, que la recibieron en pie y entre gritos de «¡Te queremos!». La exsecretaria de Estado dejó claro que no discute el resultado de las urnas y confió en que Trump sea «un presidente exitoso para todos los estadounidenses», al tiempo que le ofreció su colaboración en favor del interés nacional.
Clinton también defendió la importancia de una transferencia pacífica del poder al nuevo presidente y exigió a los suyos respetar ese principio constitucional. Pero también les animó a comenzar a trabajar ya mismo para recuperar el país y hacer avanzar la agenda que ella ha defendido durante su campaña.
«Esta derrota duele, pero por favor, nunca dejéis de creer que luchar por lo correcto merece la pena», dijo a los suyos una Clinton visiblemente emocionada.
La candidata lamentó no haber sido capaz de romper «el techo de cristal» y convertirse en la primera mujer en alcanzar la Presidencia de Estados Unidos, pero se mostró convencida de que ese momento llegará. Entre el público, muchos miembros de la campaña y simpatizantes eran incapaces de contener las lágrimas. Visiblemente emocionado, Kaine se mostró orgulloso de haber podido acompañarla en esta carrera y destacó que Clinton ha hecho historia en un país «muy bueno en muchas cosas, pero que ha hecho excepcionalmente difícil» que las mujeres alcancen los puestos de responsabilidad más altos.
Por su parte, el todavía presidente de Estados Unidos, Barack Obama, subrayó que quiere, como «todos», «lo mejor» para el país, al prometer una «transición pacífica» de poder pese a que tiene diferencias «muy significativas» con el elegido para sucederle, Donald Trump, a quien recibirá hoy en la Casa Blanca.
«Estamos todos en el mismo equipo. No somos republicanos o demócratas primero, sino estadounidenses primero, patriotas primero», enfatizó Obama desde la Casa Blanca en su primera comparecencia tras las elecciones. «Espero que Trump mantenga ese mismo espíritu» durante la transición y en su Presidencia, agregó.
Acompañado por su vicepresidente, Joseph Biden, el mandatario comentó que desea que el que será su sucesor en la Casa Blanca a partir del próximo 20 de enero «tenga éxito» en su propósito de «unir y liderar» a Estados Unidos. La Presidencia es algo «más grande que cualquiera de nosotros», afirmó Obama al explicar que ha pedido a su equipo que siga el ejemplo de lo ocurrido hace ocho años, cuando Bush le abrió a él las puertas.