El crítico Hamon gana a Valls
Francia celebra las primarias socialistas para elegir a su candidato a El Eliseo.
f. iturribarría | parís
El exministro de Educación Benoît Hamon, líder del sector crítico, ganó ayer de manera contundente las primarias socialistas al Elíseo gracias al rotundo respaldo de un electorado de izquierdas desilusionado por la impopular gestión del presidente saliente, François Hollande, que ha renunciado a repetir mandato en mayo y tampoco votó en la segunda vuelta de la consulta, abierta a todo el censo electoral.
La derrota sin paliativos del exjefe del Gobierno Manuel Valls, víctima del masivo voto de castigo a una política económica favorable a la patronal, confirma la fractura abierta en el seno del Partido Socialista (PS) entre dos corrientes ideológicas difícilmente conciliables, la gestora, pragmática y reformista hasta ahora mayoritaria, y la idealista, utópica e izquierdista visceralmente hostil a las tentaciones liberales de la socialdemocracia en el ejercicio del poder.
Según los resultados del escrutinio, Hamon acaparó con su programa de ruptura con el ‘hollandismo’ errante el 58,88% de las papeletas y arrasó a un Valls lastrado por la herencia del desencanto que se tuvo que conformar con el 41,12%.
El vencedor tiene que apechugar ahora con la misión casi imposible de traducir su dinámica victoriosa en el liderazgo de una izquierda en la que es minoritario sobre el papel de las encuestas frente al centro-izquierda de Emmanuel Macron y la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon.
El mensaje
«Esta noche la izquierda levanta la cabeza, se vuelve hacia el futuro y quiere ganar», celebró un eufórico Hamon convencido de que Francia necesita «una izquierda moderna e innovadora». «Hay que escribir una nueva página de nuestra historia y no me resigno a la fatalidad», proclamó el ganador antes de escenificar una unidad de fachada con el derrotado posando juntos en la sede del PS. «Nos negamos a que Le Pen sea el rostro de Francia y que Fillon destroce nuestro modelo social», declaró Valls, que deseó buena suerte al vencedor y le prometió lealtad.