Rusia envía a Siria una fragata equipada con misiles de crucero
Desde Moscú siguen las acusaciones contra EE UU y Trump por el bombardeo en Homs.

Sirios protestan a las puertas de la embajada de EE UU en Damasco por el ataque. YOUSSEF BADAWI
Rafael M. Mañueco | Moscú
Tras el ataque estadounidense a la base aérea de Shayrat, Moscú ha decidido reforzar su dispositivo naval en Siria. La fragata Admiral Grigoróvich zarpó ayer desde la base de Novorossiisk, situada en el Mar Negro, hacia el Mediterráneo y avanza a toda máquina. Así lo anunció el portavoz de la Armada rusa en el Mar Negro, Viacheslav Trujachiov.
El Admiral Grigoróvich participó el pasado mes de noviembre en la ofensiva rusa para preparar la toma de Alepo. El buque, uno de los más modernos de la Marina rusa, disparó misiles de crucero k0alibr contra posiciones rebeldes y, según se informó entonces, también contra campamentos y depósitos de municiones del Estado Islámico y el Frente al-Nusra. La fragata abandonó la zona a finales del año pasado y después lo hicieron el portaaviones Almirante Kuznetsov y otros navíos de la escuadra. La fragata Admiral Grigoróvich regresó a Sebastopol (Crimea) y fue incluida el 26 de diciembre en el operativo de rastreo tras el accidente, aún no esclarecido, del Tupolev-154 en el que viajaba el emblemático Coro del Ejército Rojo. Participó también en unas maniobras conjuntas con la Armada turca y, después de una nueva parada en Sebastopol, partió hacia Novorossiisk.
La agencia Itar-Tass asegura que lo primero que hará la fragata será avituallarse en la base naval rusa de Tartús, en la costa de Siria. Mientras tanto, desde Moscú continúan las andanadas de acusaciones y reproches contra Estados y Unidos y su presidente, Donald Trump, por bombardear el aeródromo de Shayrat, en Homs.
Necesidades
El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, ha dado por disuelta la «neblina postelectoral» en Estados Unidos y dice que «en lugar de la cacareada tesis sobre la necesidad de combatir conjuntamente al principal enemigo de la Humanidad, que es el Estado Islámico, la Administración Trump ha demostrado estar dispuesta a luchar ferozmente contra el Gobierno legítimo de Siria sin mandato de la ONU y violando las normas del Derecho Internacional». El presidente Vladímir Putin calificó el viernes el ataque de «agresión contra un Estado soberano» con pretextos «inventados». Medvédev a Trump el haberse plegado a los dictados del ‘establishment’ de su país, «al que criticó duramente en su discurso inaugural». El que decidió cancelar el viaje a Rusia que tenía previsto fue el jefe de la Diplomacia británica, Boris Johnson. Fuentes del Foreign Office citadas por The Daily Telegraph afirman que Johnson se plantea «liderar las iniciativas para forjar una coalición contra la intervención rusa en Siria y contra Bashar el-Asad».