Intensos movimientos tectónicos en los partidos galos tras el seísmo Macron
Enrique Rubio | Madrid
La elección de Emmanuel Macron como presidente de Francia produjo ayer nuevos movimientos tectónicos en los partidos, que ven cómo la escena política se recompone a toda velocidad antes de los comicios legislativos de dentro de un mes.
Figuras relevantes del Partido Socialista (PS), como el ex primer ministro Manuel Valls, o del Frente Nacional, como la diputada Marion Maréchal Le Pen, han anunciado que cambiarán de aires, mientras otros como el candidato socialista Benoît Hamon darán pasos en solitario para refundar su corriente política.
El movimiento creado por Macron para concurrir a las legislativas, La República en Marcha, sembró ayer dudas sobre si aceptará o no a Valls, después de que éste manifestase ayer su intención de integrarse en sus filas como diputado.
El responsable de la comisión de investiduras de la formación, Jean-Paul Delevoye, precisó que «a día de hoy» Valls «no cumple el criterio para que se acepte su demanda», ya que no se ha afiliado.
Reiteró que, por el momento, «no es forzosamente oportuno para el movimiento En Marcha integrar esta candidatura. Y al mismo tiempo, hay que analizar la palabra de un primer ministro», en alusión a la ruptura que ha marcado con el Partido Socialista, al considerar que éste «ha muerto».