‘Irma’ causa muerte y destrucción en el sur de Florida antes de llegar
El huracán, que ha dejado al menos tres muertos, alcanza vientos de 215 kilómetros por hora.

Varias personas caminan dentro del agua en una calle inundada de La Habana. ERNESTO MASTRASCUSA
Efe | Miami
El huracán Irma proseguía ayer su imparable avance hacia el territorio continental de Florida (EE UU), donde sus efectos se sentían varias horas antes de su llegada en forma de inundaciones, subida del nivel del mar y poderosos vientos de 215 kilómetros por hora, con ráfagas incluso mayores.
Hasta ahora han muerto al menos tres personas en Florida a consecuencia de las adversas condiciones climatológicas provocadas por Irma, actualmente un huracán de categoría 4 que ha dejado ya sin electricidad a más de 1,5 millones de hogares en este estado. Antes de llegar a Florida y con categoría 5, el ciclón causó una treintena de muertes y cuantiosos daños materiales a su paso por el Caribe.
Después de haber pasado el sábado por Cuba y de tocar tierra hoy en los Cayos de Florida, Irma avanzaba hacia el norte con una velocidad de traslación de 15 kilómetros por hora y se encontraba a 125 kilómetros al sursureste de Naples y a 180 kilómetros al sursureste de Ft. Myers, en la costa suroeste de Florida, según el Centro Nacional de Huracanes de EE UU.
A las 11.00 horas locales (15.00 GMT) esa institución informó de que el ojo de Irma debía «moverse en breve sobre los Cayos inferiores para desplazarse luego, esta tarde y noche, cerca o sobre la costa oeste de la península floridana». Se prevé que el lunes por la tarde el ojo de Irma se desplace por el norte del estado y suroeste de Georgia, según el CNH.
La situación en el sur de Florida empeoró sustancialmente en las últimas horas, según se apreció en las imágenes de televisión tomadas por los reporteros que han desoído las órdenes de las autoridades del estado de no mantenerse a la intemperie.
Las tres muertes atribuidas hasta ahora a Irma se han producido en accidentes de tráfico ocurridos por las malas condiciones climáticas, según las autoridades.
Ciudades abandonadas
Miami, Tampa y Naples, como el resto de ciudades de la zona más meridional del llamado «estado soleado», parecían ayer ciudades abandonadas por sus habitantes a merced de la fuerza de la naturaleza.
Escuelas, comercios, oficinas públicas y privadas, bancos, casas particulares y puertos y aeropuertos estaban totalmente cerrados como en los últimos días.
En Coral Gables, ciudad residencial aledaña a Miami, brillaban por su ausencia personas y vehículos, según pudo constatar Efe. Muchas calles de esta zona de exhuberante vegetación estaban bloqueadas por ramas y árboles caídos. La avenida Brickell, el corazón del distrito financiero de Miami, se transformó en un río con un nivel de hasta 60 centímetros de alto en algunas zonas.