Dos muertos en un tiroteo en el mercado navideño de Estrasburgo
Al menos hubo una decena de heridos antes de que la policía lograse cerca al autor de la masacre.

Imagen del despliegue policial que se desarrolló junto al mercado de Navidad cerca del lugar del lugar del tiroteo. JEAN-MARC LOOS
efe | parís
Las autoridades francesas creen que el tiroteo que a última hora de ayer causó al menos dos muertos y once heridos en Estrasburgo (este del país) es un atentado terrorista, por lo que la Fiscalía Antiterrorista de París ha asumido la investigación de los hechos. La Fiscalía ha abierto una investigación por asesinato y tentativa de asesinato en relación con una organización terrorista, así como por asociación de malhechores terrorista criminal, indicaron fuentes judiciales. El suceso tuvo lugar cerca de un mercado navideño sobre las 20.00 horas (19.00 GMT), una zona muy concurrida en el momento de los hechos, tras los cuales los establecimientos de la zona, cercana a la plaza Kleber, a apenas 3 minutos de la catedral, el monumento más emblemático de la ciudad, se vieron obligados a cerrar. Según el alcalde de Estrasburgo, Roland Ries, se escucharon al menos cuatro disparos y el autor de los mismos se dio a la fuga.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dio por terminada una reunión que mantenía con parlamentarios para seguir la situación, mientras que el ministro del Interior, Christophe Castaner, se trasladó a la célula de crisis para pilotar la situación.
Los hospitales de la ciudad decretaron el llamado ‘plan blanco’, destinado a situaciones de urgencia como atentados, epidemias o catástrofes naturales.
Se estableció un perímetro de seguridad en la zona, en la que los clientes de los comercios y los establecimientos hosteleros fueron confinados, al tiempo que la policía llamó a los vecinos a permanecer en sus casas en un amplio radio de la ciudad.
La prefectura instó en especial a los habitantes de los sectores de Neudorf y Parque de la Estrella, situados en las afueras de la ciudad, a kilómetros del lugar del tiroteo, a permanecer en sus casas.
Según diversos testimonios, varias personas fueron atendidas en el suelo de la plaza.
Un trabajador de la Brasería Max, cerca del lugar de los hechos, indicó que oyó ruidos que parecían «petardos o disparos» y que se repitieron varias veces, y añadió que poco después vio a gente corriendo por la calle.
La dirección de su local dio la orden de que ningún cliente saliera a la calle hasta nueva orden, añadió este trabajador.
En el barrio, según este testigo, no paraban de pasar patrullas de fuerzas del orden, pero la circulación fue cerrada a los coches.
Los transportes públicos de la ciudad fueron interrumpidos por motivos de seguridad.
El Parlamento Europeo, que celebra estos días sesión en Estrasburgo, alertó a través de mensajes de móviles a sus trabajadores y a los eurodiputados que no salieran de los restaurantes o los hoteles. Además, como medida de precaución, anunció el cierre del edificio que alberga el Parlamento.
El eurodiputado español Carlos Iturgaiz colgó un mensaje en la red social Twitter indicando que fue confinado junto a 50 personas en el sótano del restaurante en el que cenaba.