Diario de León

Putin apoya a Kim Jong-un en su pulso con Trump para la desnuclearización

El presidente ruso se reúne por primera vez con el norcoreano en un ambiente muy cordial .

El líder norcoreano Kim Jong-un y el presidente ruso Vladimir Putin en Vladivostok. SERGEI ILNITSKY

El líder norcoreano Kim Jong-un y el presidente ruso Vladimir Putin en Vladivostok. SERGEI ILNITSKY

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

b. suárez indart | vladivostok

El presidente ruso, Vladímir Putin, se reunió ayer por primera vez con el líder norcoreano, Kim Jong-un, al que apoyó en su tenso pulso con Estados Unidos para la desnuclearización de la península coreana.

«Ellos sólo necesitan garantías de seguridad. Eso es todo», dijo Putin en la rueda de prensa tras reunirse con Kim en Vladivostok, histórica ciudad-puerto bañada por el océano Pacífico.

Dos meses después del fracaso en Hanói de la segunda cumbre entre Kim y el presidente estadounidense, Donald Trump, Putin aprovechó la oportunidad para defender la soberanía de Pionyang, aunque insistió en que el Kremlin también aboga por el desarme nuclear del régimen norcoreano.

En un ambiente de inusual cordialidad, Putin se ganó a todas vistas la confianza del representante de la primera dinastía comunista de la historia, al que alentó a normalizar las relaciones con EE UU y desarrollar la cooperación con Corea del Sur.

Putin consideró «posible» la desnuclearización de la península coreana, más aún cuando le dio la «impresión» de que Kim apoya la no proliferación de armas de destrucción masiva, aunque a cambio de «garantías de seguridad y de defensa de su soberanía». «¿Cuáles pueden ser esas garantías sino jurídicas?», explicó.

Putin ha asegurado en varias ocasiones que tras el derrocamiento y ajusticiamiento de los líderes iraquí y libio, Sadam Huseín y Muamar el Gadafi, respectivamente, los Kim concluyeron que las armas nucleares eran la mejor garantía de la supervivencia del reino ermitaño ante un intento de violento cambio de régimen por parte de EE UU.

Por ello, insistió ayer en la necesidad de poner en marcha medidas de confianza y de renunciar a «la ley del más fuerte» a la hora de resolver crisis internacionales como la coreana, que tiene al mundo en un vilo desde el fin de la Guerra Fría.

Por su parte, Kim, que no hizo declaraciones al término de la cumbre, aseguró que había venido a Vladivostok a tratar «las vías para el arreglo pacífico» del conflicto nuclear, que, en su opinión, despierta un «interés prioritario» en el mundo. «Espero que nuestras negociaciones prosigan de la misma forma, de manera útil y constructiva», afirmó Kim, quien se mostró «muy contento» de visitar Rusia, a la que calificó de vecino «amistoso» y «gran país».

tracking