La ex república ha recibido el apoyo de su Parlamento, que propone sanciones económicas al país vecino
Moscú aumenta la presión sobre una Georgia que clama por el diálogo
Rusia, tras amenazar con atacar a Georgia, respondió ayer a las llamadas internacionales a la calma con nuevas presiones políticas, militares

Vladimir Putin (izquierda), en la reunión que mantuvo ayer con su viceprimer ministro, Alexei Kudrin
Los militares se multiplicaron para dar cuenta de que ya cumplen la orden presidencial de planear «ataques preventivos» e insinuaron la movilización de unidades aéreas, de paracaidistas, artillería, acorazadas y tropas especiales. Mientras en Rusia arreciaba la campaña propagandista contra el Gobierno del presidente georgiano, Eduard Shevardnadze, en la propia Georgia entró en ebullición la «quinta columna de Moscú». Así denomina la prensa rusa a las tres regiones georgianas separatistas -Abjasia, Osetia del Sur y Adyaria-, que son de hecho independientes de Tiflis gracias a la presencia en su territorio de «fuerzas de paz» rusas y bases militares cuya retirada Moscú demora. Abjasia y Osetia del Sur aplaudieron la declaración «oportuna» de Putin, y pidieron a Moscú protegerlas de Tiflis y aceptarlas en el seno de Rusia como «única salida», según el primer ministro abjasio, Anri Dyerguenia. Ambas regiones pusieron sus tropas en estado de alerta y ayer anunciaron una movilización de miles de reservistas para defenderse de los «terroristas chechenes» que, según Moscú, campan a sus anchas por Georgia al amparo del Gobierno de Tiflis. Según el Kremlin, la operación lanzada recientemente por Georgia con ayuda de Estados Unidos en el explosivo desfiladero de Pankisi, en la frontera con Chechenia, fue un «montaje», pues los «terroristas» fueron avisados a tiempo y huyeron hacia Abjasia y Osetia del Sur. Ambas regiones hace una década defendieron por las armas su autoproclamada independencia con ayuda de militares rusos y este año Rusia, ante sus tensiones con Tiflis, otorgó ciudadanía a 150.000 abjasios, más de la mitad de la población local. Aslán Abashidze, el presidente de Adyaria, la tercera región secesionista, celebró esta semana conversaciones en Moscú con el ministro de Defensa ruso, Serguéi Ivanov, quien comparó hace dos días a Shevardnadze con el líder iraquí, Sadam Husein.