Washington cree que una rebelión acabará con Sadam antes del ataque
Altos cargos del Gobierno y expertos del espionaje de EE.UU están convencidos de que, antes de que se inicie una invasión militar en Irak, un golpe de Estado les librara de Sadam Husein, informó ayer el diario The Washington Post. Estos responsables creen que destacados miembros del régimen iraquí, enfrentados al peligro de un ataque militar estadounidense inminente y abrumador, tendrán que elegir entre ser sucesores de Sadam, el riesgo de morir o ser encarcelados, añade el periódico. «Alguien emprenderá la acción», indicó al diario un antiguo alto cargo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que sigue en contacto con su dirección. A pesar de que no está claro si esta idea está muy asentada en el Gobierno de Washington, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, han hablado recientemente de la posibilidad de que Sadam Husein sucumba a una maniobra interna, bien asesinado o bien derrocado por un golpe de Estado. Fleischer incluso llegó a decir esta pasada semana que el coste de una bala es «sustancialmente menor» que el de una guerra, en una clara referencia a que Sadam Husein fuera asesinado por su entorno más cercano. Otro experto del Gobierno señaló al diario que la teoría que se maneja es que, si bien los principales funcionarios iraquíes son considerados «desleales» al régimen, no harán nada si no tienen indicios claros de que las tropas de EE.UU están a las puertas del país. De ahí vendría la insistencia del Gobierno de George W. Bush de que el objetivo de una guerra sería la destrucción de las armas iraquíes y el fin del régimen de Sadam Husein, evitando claramente apuntar contra otros altos cargos de Bagdad. Otro analista del espionaje señaló que Sadam Husein «está obsesionado» con su seguridad personal y, además de estar continuamente en movimiento, apenas tiene contacto sólo con su círculo interno, formado por el clan de la ciudad de Tikrit, y constantemente releva a los altos cargos para evitar que nadie alcance mucho poder. El presidente Bush pronuncia hoy un nuevo discurso al país, en horario de máxima audiencia, para insistir en sus argumentos contra Sadam Husein, mientras las dos cámaras del Congreso se disponen esta semana a aprobar una resolución que autorice al Gobierno a usar la fuerza contra Irak. Por su parte, el diario Los Angeles Times publicaba ayer que Estados Unidos se prepara para un posible juicio por crímenes de guerra contra el presidente iraquí, Saddam Hussein. Los Departamentos de Estado y de Defensa y los servicios secretos se encuentran preparando en estrecha colaboración informes sobre Saddam y 12 de sus hombres de confianza, para juzgarlos por genocidio, limpieza étnica, ejecuciones masivas y otros crímenes contra la humanidad tras un cambio de régimen en Bagdad. El periódico señala que el gobierno estadounidense apoya el establecimiento de tribunales en un «Irak libre» con jueces locales y extranjeros.