Los registros se reanudaron ayer con la visita a dos fábricas militares en el sur y norte de Bagdad
Un inspector de la ONU preparado para viajar a Irak era espía de la RDA
Entre los inspectores de desarme de la ONU que se preparan para desplazarse a Irak figura un antiguo colaborador de los servicios secretos de la
Este inspector fue enviado en febrero de 1989 -meses antes de la caída del Muro de Berlín- a la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena, y actualmente se prepara para sumarse al equipo de inspectores desplazado ya a Irak. Según «Der Spiegel», el científico ha reconocido su pasado como colaborador de la Stasi. El físico no es el primer ex espía germano-oriental que trabaja en el OIEA, pues hasta entrada la década de los años 90 del siglo pasado el organismo contaba entre sus filas con un científico procedente de Dresde, quien hasta agosto de 1989 había informado a la «Stasi» sobre «personas de interés operativo». El semanario afirma que el OIEA nunca llegó conocer el pasado de su ex colaborador. Una portavoz del organismo de la ONU reconoció a «Der Spiegel» que la OIEA no investiga el pasado de sus colaboradores. «Esto no forma parte de nuestra política de empleo», manifiesta la portavoz, quien señala que tampoco se controla si los colaboradores de otras naciones del antiguo bloque oriental trabajaron en su momento para el espionaje de su país. Los empleados firman una declaración jurada en la que se comprometen a la confidencialidad y a no aceptar órdenes de Estados o de otras organizaciones que no sea el OIEA, añade la fuente. Asimismo, los inspectores de desarme de la ONU en Irak reanudaron ayer las inspecciones en este país en dos fábricas militares, tras el descanso preceptivo de los viernes en el mundo musulmán. En Yusufiya, los inspectores de la ONU visitaron una fábrica de recambios militares denominada «Madre de todas las batallas», nombre dado por el presidente Sadam Husein a la guerra del Golfo de 1991 que puso fin a la invasión iraquí de Kuwait. La fábrica pertenece a la Comisión Militar de Industrialización, dependiente del Estado, que está encargada del desarrollo armamentístico de Irak. A la caravana de inspectores le siguió otra de periodistas, a quienes sin embargo no se dejó traspasar las puertas del complejo industrial, pese a las promesas iraquíes de total acceso para los periodistas. Desde que el pasado día 27 de noviembre reanudaran su trabajo, interrumpido durante cuatro años, los expertos han alabado la colaboración ya que los trabajos se desarrollan sin obstáculos.