La Casa Blanca da marcha atrás y rescinde su orden de congelar ayudas y préstamos federales
Trump imita a Musk y quiere despedir en EE UU a dos millones de funcionarios
Sigue el guion que aplicó en Twitter para asegurarse una plantilla «digna de confianza»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante un evento en la Sala Este de la Casa Blanca en Washington, DC, EE.UU. EFE/EPA/Samuel Corum / POOL
Donald Trump aprieta aún más en la aplicación con puño de hierro de sus políticas. Prometió que iba a adelgazar el peso de la Administración federal y este mismo miércoles ordenó el inicio de la dieta. Dos millones de funcionarios estadounidenses recibieron un correo electrónico con una propuesta para renunciar a su puesto. Tienen hasta el próximo 6 de febrero para rellenar la casilla. Si lo hacen, recibirán el sueldo que les correspondería hasta septiembre a modo de indemnización. Los asesores del presidente confían en que entre el 5% y el 10% de los afectados se decanten por esta opción. Eso supondría, calculan, un ahorro de cerca de 100.000 millones de euros.
El magnate aplica la misma medida que ejecutó en su día su hoy hombre de confianza, Elon Musk, cuando adquirió la red social Twitter, ahora denominada X. Quiere dirigir Estados Unidos como si fuera una empresa.
La Oficina de Administración de Personal no ha perdido el tiempo. Tiene prisa. Distribuyó su propuesta a través del correo electrónico y facilitó el trámite: basta con escribir la palabra ‘renuncia’ y enviar la respuesta apretando un botón del teclado. En su comunicación, este organismo anuncia que la mayoría de las agencias federales va a reducir el tamaño de sus plantillas. Es una amenaza velada: deja entrever que es mejor desde el punto de vista económico aceptar ahora esta oferta que verse luego envuelto en una ola de despidos de personal que no conlleve apenas compensaciones. «No podemos garantizar su puesto en el futuro», advierte la entidad.
En el mensaje, como recoge el diario The New York Times, la Oficina de Personal defiende su derecho a garantizar que los empleados que permanezcan tras esta fase sean «leales y dignos de confianza». Trump arremete así contra la burocracia que tanto ha criticado durante la campaña electoral. Busca eliminar a los opositores dentro de su propia Administración y hacerla más rentable. Este recorte supondría, como advierten los demócratas y los sindicatos, dejar desprotegidos a los ciudadanos. Además, hay que esperar a la respuesta de la Justicia, que puede paralizar la medida como ha hecho, de momento, con los recortes de las subvenciones y los préstamos federales. «Hay más estadounidenses que nunca que dependen del Gobierno», recordó en la publicación neoyorquina Everett Kelley, portavoz de la Federación de Trabajadores Gubernamentales de Estados Unidos.
La Casa Blanca rescindió ayer la orden promulgada en la víspera de congelar de forma inmediata todas las subvenciones y préstamos federales, una medida que ya había sido bloqueada temporalmente por un juez. La orden de congelar ayudas y préstamos había creado cierto caos y confusión en su implementación.