El presidente norteamericano tomará una decisión sobre Irán «en las próximas dos semanas"
Tel Aviv presiona a Trump para el ataque porque se agota su defensa antimisiles
El escudo hebreo tiene sistemas para frenar proyectiles «diez o doce días» al ritmo actual

Imagen del hospital Soroka atacado por un misil iraní.
Israel apremia a Estados Unidos para entrar en la guerra contra Irán, destruir su infraestructura nuclear y, de paso, provocar el cambio de régimen. Benjamín Netanyahu, primer ministro hebreo, mete presión a Donald Trump, presidente de EE UU. Según publicaciones como The Washington Post y The Walt Sreet Journal, hay un motivo añadido para esa prisa: el Estado judío se está quedando sin interceptores defensivos Arrow para hacer frente a la lluvia de misiles que le lanza Teherán. Al parecer, tiene escudo para «diez o doce días». Y Washington, su principal abastecedor de este costoso y sofisticado material, tampoco dispone de muchas reservas. De ahí la urgencia de Tel Aviv por zanjar cuanto antes este conflicto. La escalada se acelera. El ministro hebreo de Defensa, Israel Katz, ordenó este jueves al Ejército que intensifique sus movimientos. «El primer ministro y yo hemos dado instrucciones para que incrementen la intensidad de los ataques contra objetivos estratégicos en Irán y contra objetivos gubernamentales en Teherán para eliminar las amenazas sobre el Estado de Israel y socavar el régimen de los ayatolás", difundió en un mensaje en la red X. La ofensiva hebrea comenzó hace una semana. Irán replicó con sus misiles. La red defensiva israelí está compuesta por tres capas: la Cúpula de Hierro, diseñada para interceptar proyectiles de corto alcance; la honda de David, destinada a neutralizar misiles de larga distancia; y el sistema Arrow, cuyo objetivo son aquellos de corto y medio alcance. Según un funcionario estadounidense citado por The Walt Street Journal, Israel ha comenzado a racionar sus defensas aéreas porque «el sistema comienza a estar saturado». La república islámica ha disparado 400 misiles y cientos de drones. Tampoco se sabe de cuántos más dispone, aunque ha reducido la intensidad de los lanzamientos. Otro funcionario del servicio de Inteligencia norteamericano, esta vez a través de The Washington Post, pronostica que en unos días Israel tendrá que «seleccionar lo que quiere interceptar». De hecho, los responsables militares de Tel Aviv ya han optado por dejar que algunos misiles iraníes caigan cuando, por su trayectoria, van a impactar sobre zonas abiertas y sin población. La misma fuente asegura que, sin embargo, no han podido acabar con todos los proyectiles en los momentos de 'lluvia' masiva. Las Fuerzas de Defensa hebreas evitan comentar este asunto y se limitan a decir que están «preparadas para cualquier escenario». Estados Unidos conoce desde hace meses las grietas defensivas del dispositivo hebreo.