Trump presiona a Netanyahu y a Hamás para que aprueben un acuerdo integral de paz
El Papa pide al presidente de Israel garantías para el pueblo palestino

El Papa recibe en el Vaticano al presidente de Israel, ayer.
Después de 23 meses de negociaciones indirectas a través de mediadores como Catar, Egipto y Estados Unidos, Benjamín Netanyahu rechaza cualquier tipo de acuerdo y sólo acepta la rendición de Hamás. Donald Trump parece dispuesto a presionar a todas las partes y escribió el miércoles en Truth: «Díganle a Hamás que devuelva INMEDIATAMENTE a los 20 rehenes (¡no 2, ni 5, ni 7!), y las cosas cambiarán rápidamente. ¡TERMINARÁ!» Los islamistas reaccionaron con un comunicado en el que se mostraron dispuestos a «llegar a un acuerdo integral en el que todos los prisioneros enemigos retenidos por la resistencia serán liberados a cambio de un número acordado de prisioneros palestinos retenidos por la ocupación». La postura de Hamás no convenció a Israel, que sigue adelante con sus planes de invadir Ciudad de Gaza y ya cuenta con decenas de miles de reservistas preparados para el asalto final.
Netanyahu rompió de forma unilateral la tregua firmada en enero, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, y ahora ni siquiera ha respondido a la última propuesta aceptada por Hamás. La oficina del primer ministro israelí explicó en un comunicado que sólo detendrán su operación militar «si se cumplen cinco condiciones: la liberación de todos los rehenes, el desarme de Hamás, la desmilitarización de la Franja de Gaza, el control de seguridad israelí en Gaza y el establecimiento de una administración civil alternativa que no adoctrine para el terrorismo, no envíe terror y no amenace a Israel».
En caso de que los islamistas no acepten estos términos, que son una rendición en toda regla, Israel reducirá Ciudad de Gaza a escombros, "como Rafah y Beit Hanoun", explicó el ministro de Defensa, Israel Katz. Pese a la cerrazón oficial de Netanyahu, los contactos no cesan y el empresario palestino estadounidense Bishara Bahbah, mediador no oficial entre Trump y Hamás, aseguró que el domingo se produjo una reunión de 6 horas de duración en Washington sobre Gaza. En ese encuentro "se decidió que habría una última propuesta sobre la mesa: la liberación de todos los rehenes y el fin de la guerra", declaró Bahbah a la cadena 'Al Arabiya'.
Las tropas avanzan y destruyen cada uno de los barrios que aparecen en las "zonas rojas", los lugares marcados para la evacuación forzosa, y ya controlan el 40 por ciento del territorio. El 'Canal 12' israelí, citando fuentes militares, dijo que unos 80.000 palestinos han salido de Ciudad de Gaza en las últimas semanas para buscar refugio en el sur.
Esta cifra supone que más de 900.000 permanecen en el mayor núcleo urbano, donde se desplazan de un barrio a otro para alejarse todo lo posible de los bombardeos. Las zonas más cercanas a la playa son ahora un gran campo de desplazados donde ya no queda apenas espacio para más familias.
Bajar al sur supone una fortuna que la mayoría no se puede permitir, es además un camino peligroso, bajo el fuego enemigo, y por eso prefieren quedarse en Ciudad de Gaza. El baño de sangre no cesa y las autoridades sanitarias de la Franja recogieron la muerte de al menos 60 personas en una nueva jornada de duros bombardeos. La declaración oficial de hambruna en la ciudad no ha servido para frenar los planes de Netanyahu, como tampoco lo han hecho las advertencias de sus responsables de seguridad, que apuestan por aceptar un pacto con Hamás como mejor forma de sacar a los rehenes con vida. Eyal Zamir, jefe del ejército, advirtió a Netanyahu de que si esto avanza al ritmo actual "no habrá otra opción que imponer un régimen militar en toda Gaza a partir de noviembre", reveló el 'Canal 12'.
El día después parece no preocupar a un primer ministro, que sigue bloqueando la investigación sobre los ataques de Hamás del 7 de octubre. Su nuevo plan, según los medios locales, es nombrar una comisión gubernamental, cuyos miembros serían designados por él mismo. Hasta el momento sólo responsables de seguridad han dejado sus cargos por los errores cometidos en el sábado negro en el que Hamás asesinó a 1.200 personas tras superar la verja de separación.
El papa León XIV recibió ayer jueves en el Vaticano al presidente de Israel, Isaac Herzog, con el que abordó la "trágica situación en Gaza" y la manera de "garantizar un futuro al pueblo palestino", además de mostrar su esperanza en que se alcance "con urgencia un cese al fuego permanente".
"Se ha esperado una pronta reanudación de las negociaciones para que, con disponibilidad y decisiones valientes, así como con el apoyo de la comunidad internacional, se pueda obtener la liberación de todos los rehenes", indicó la Santa Sede en un comunicado divulgado más de cuatro horas después de la audiencia.
Unas negociaciones que también permitan "alcanzar con urgencia un cese al fuego permanente, facilitar la entrada segura de la ayuda humanitaria en las zonas más afectadas y garantizar el pleno respeto del derecho humanitario, así como las legítimas aspiraciones de los dos pueblos".
Por su parte, Herzog agradeció la "cálida acogida" de León XIV en un mensaje en sus redes sociales tras la visita, en el que evitó referirse directamente a la situación en Gaza, pero sí subrayó que los líderes religiosos "deben alzar la voz para exigir la liberación de los rehenes".
Tras la audiencia con el papa, el mandatario israelí se reunió con el Secretario de Estado, Pietro Parolin y el Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones internacionales, Paul R. Gallagher.
"Durante las cordiales conversaciones con el Santo Padre y en la Secretaría de Estado, se abordó la situación política y social en Oriente Medio, donde persisten numerosos conflictos, con especial atención a la trágica situación en Gaza", indicó el Vaticano.
También se habló de "cómo garantizar un futuro al pueblo palestino" además de "la paz y estabilidad de la región" y se reiteró la solución de los dos Estados como "única salida a la guerra en curso".
Y no faltó "una referencia a lo que ocurre en Cisjordania y a la importante cuestión de la Ciudad de Jerusalén".
El presidente israelí destacó, por su parte, que se trató la cuestión de la libertad de culto y recalcó que Israel "se enorgullece de su comunidad cristiana" y está "comprometido con garantizar la seguridad y el bienestar de las comunidades cristianas en Tierra Santa y en todo Oriente Medio".
Mientras que la Santa Sede confirmó que "se abordaron también algunas cuestiones relacionadas con las relaciones entre las Autoridades estatales y la Iglesia local ".
Este encuentro se produce en un contexto de intento de deshielo en las relaciones entre el Vaticano e Israel, tras la crisis diplomática derivada del bombardeo en julio de la única parroquia católica en Gaza, donde se refugiaban más de 400 personas, incluidos niños y personas con necesidades especiales.
El ataque, que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó como "un trágico incidente", provocó tres muertos, varios heridos y una condena unánime de la comunidad internacional.
Durante los últimos años del pontificado de Francisco también se registraron momentos de tensión, especialmente por declaraciones del papa sobre la guerra en Gaza y su llamado a investigar si algunos hechos podrían constituir un genocidio.
Tras la audiencia con el pontífice, Herzog, que llegó poco antes de las 10.00 hora local (09.00 GMT) al Vaticano, rodeado de unas grandes medidas de seguridad, visitó la Biblioteca y el Archivo del Vaticano, y por la tarde regresará a Israel.
El jefe de Estado israelí había adelantado en mayo, antes de la ceremonia de inicio de pontificado de León XIV, su intención de invitar al papa a visitar Tierra Santa para "iniciar un nuevo capítulo" en las relaciones entre Israel y el Vaticano, aunque la invitación aún no parece haberse formalizado.
La semana pasada, el pontífice pidió que "se respete plenamente el derecho humanitario en Gaza", en particular "el uso indiscriminado de la fuerza y el desplazamiento forzado de poblaciones", pues Israel quiere tomar ciudad de Gaza y que sus habitantes, más de un millón, se desplacen hacia el sur de la Franja.