Trump avisa a Maduro de que tiene los días contados en Venezuela

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Donald Trump no quiere desvelar sus planes para Venezuela. Después de que medios norteamericanos informaran en los últimos días sobre un inminente ataque contra objetivos militares del país caribeño, y de que el gabinete presidencial lo negara, el inquilino de la Casa Blanca eludió el domingo dar alguna pista sobre sus intenciones. En una entrevista en el programa '60 minutes' de la cadena CBS, cuestionado en varias ocasiones por el asunto, el líder republicano contestó una y otra vez con evasivas. «No le voy a decir qué voy a hacer, si es que lo voy a hacer o no", respondió ante la insistencia.
El incremento de la presión militar de Washington sobre Caracas ha disparado los rumores sobre un posible ataque aéreo y que Nicolás Maduro, presidente del país latinoamericano, haya pedido ayuda a Rusia —como confirmó el Kremlin— no rebaja esa creciente tensión. «¿Va a la guerra con Venezuela?", le preguntaron a Trump en la CBS. «Lo dudo. No lo creo", contestó. «Pero nos han tratado muy mal", matizó. El mandatario norteamericano hizo referencia al narcotráfico y a los «11.888 asesinos» procedentes de territorio venezolano que, en su opinión, llegaron a Estados Unidos a través de las políticas migratorias impulsadas por su antecesor, Joe Biden. "Dejaron entrar a gente que jamás debió haber entrado", comentó.
"Si, tenemos planes"
El magnate intentó desviar las preguntas hacia la cuestión migratoria en vista de que la hipotética intervención militar protagonizaba la entrevista. "No hablo con los periodistas sobre si voy a atacar o no", soltó. "¿Cómo puedo responder una pregunta como esa? ¿Hay planes de un ataque en Venezuela? ¿Quién diría eso? Suponiendo que los hubiera, ¿se lo diría yo a usted, honestamente? Sí, tenemos planes. Tenemos planes muy secretos", explicó en una evidente muestra de que la cuestión le incomodaba. Trump ni siquiera quiso hablar sobre el envío del portaaviones USS Gerald Ford -el de mayor tamaño y más sofisticado de EE UU- y afirmó, con ironía, que debe "estar en alguna parte, es muy grande".
"Mire, ya veremos lo que pasa con Venezuela", zanjó. La ofensiva estadounidense contra el país caribeño se centra, por ahora, en atacar supuestas narcolanchas, una sucesión de operaciones desde finales del pasado verano que ha causado más de sesenta muertos. El líder republicano, eso sí, fue más claro al hablar sobre el futuro de Maduro cuando le preguntaron si tenía "los días contados" como presidente. "Diría que sí, creo que sí".