Machado dice que trabaja con EEUU pero no está implicada en sus operaciones
Agradece desde Oslo el apoyo y pide la ayuda de los países democráticos contra Maduro

Maria Corina Machado con Jorgen Watne Frydnes y Kristian Berg Harpviken.
La oposición venezolana liderada por María Corina Machado está «trabajando de manera ardua» con el Gobierno estadounidense para explicar en detalle su plan para una transición, pero negó estar involucrada en las operaciones que la Administración de Donald Trump desarrolla en el Caribe. «No estamos involucrados en absoluto en las decisiones u operaciones relacionadas con la seguridad nacional de otros países. Es decir, cada país tiene su propio derecho a la legítima defensa y cuando sienten que su seguridad nacional está en juego, actúan en consecuencia», dijo la líder opositora y Premio Nobel de la Paz en una rueda de prensa en Oslo. Machado subrayó que va «un día a la vez» y recordó que ha dicho muchas veces que no va a especular sobre las estrategias o acciones de otros países. «Desconozco si algún gobierno, en este caso de Estados Unidos, tiene un ‘deadline’ (plazo), nosotros vamos hasta el final», añadió. Para Machado, no obstante, las acciones de Trump en el Caribe han sido «decisivas para llegar al punto en el que se está ahora, en el que el régimen está más débil que nunca». La líder opositora sí admitió que están trabajando de manera ardua no solo con Estados Unidos, sino también con otros gobiernos en América Latina y Europa, para explicarles los planes que tiene la oposición en sus «primeras 100 horas y los siguientes 100 días» en el poder en un país que afronta «una crisis multidimensional». Se trata, en su opinión, «no solo de una crisis humanitaria, sino también una crisis financiera, de servicios públicos y de seguridad, todo al mismo tiempo». «El presidente Edmundo González y su equipo tienen un gran reto, pero quiero asegurarles que profesionales con mucho talento, experiencia y honestidad, tanto dentro de Venezuela como en el extranjero, están trabajando juntos. Tenemos los planes y equipos listos para tomar el control desde el primer día», dijo.
Venezuela, según subrayó, volverá a ser libre y «la envidia del mundo». En estos momentos, a su juicio, el país «afronta una crisis multidimensional»: no solo una crisis humanitaria, sino también una financiera, de servicios públicos y de seguridad. Machado aseguró que era su «deber» ir a por el premio «para llevarlo de vuelta a los venezolanos», e incidió en que volverá «pronto» a su país, donde llevaba más de un año en la clandestinidad por la persecución del Gobierno venezolano. Esta vuelta «será lo antes posible», aunque aún no hay fecha ni tampoco detalles de cómo se realizará o si Estados Unidos también le apoyará en esta tarea. Pero será «cuando se den las condiciones propicias» para su seguridad, lo que no depende de que continúe Maduro en el poder. De momento, la opositora venezolana reveló que aprovechará para pasar «algunas horas» con sus amigos y la familia, para ir al médico y también para realizar «algunas reuniones que serán muy útiles antes de volver». Machado insistió una vez más en que el premio es para todos los venezolanos, pero haciendo alusión a la generación más joven «que no ha conocido la democracia ni ha vivido en libertad, pero ha aprendido de sus padres, madres y abuelos lo que se necesita». «Estos hijos nuestros están dispuestos a dar su vida por algo que nunca han conocido".