Diario de León

Estados Unidos intercepta un tercer petrolero de Venezuela

Horas después de la incautación del buque 'Centuries', abordan el tanquero 'Bella-1'

Combo de fotografías de Nicolas Maduro y Donald Trump.

Combo de fotografías de Nicolas Maduro y Donald Trump.doug mills/miguel gutiérrez

Publicado por
Agencias

Creado:

Actualizado:

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha cumplido su amenaza. Hace una semana, con el petrolero Skipper recién confiscado, advirtió que bloquearía las entradas y salidas de cualquier buque sospechoso de pertenecer a la flota fantasma del negocio del crudo venezolano y desde entonces son ya dos los tanqueros incautados. Fuerzas estadounidenses abordaron el sábado el Centuries y este domingo han detenido el «Bella-1», sancionado desde junio de 2024 por Washington. El navío, de bandera panameña, fue intervenido cuando se dirigía a la costa del país caribeño para cargar sus depósitos. La tercera incursión de un petrolero en las inmediaciones de aguas venezolanas en poco más de una semana eleva la presión de Estados Unidos sobre Caracas y, en concreto, sobre su presidente, Nicolás Maduro, a quien Trump ha colocado en su punto de mira. A la campaña de ataques contra supuestas narcolanchas, que ha causado más de un centenar de muertos desde el verano, se suman ahora las incautaciones de tanqueros. El último buque petrolero capturado, el Bella-1, según la información que maneja Washington, está vinculado a la compañía Louis Marine Shipholding Enterprises, a su vez relacionada con la Guardia Revolucionaria de Irán. De hecho, la orden de sanción del Tesoro norteamericano recoge que la empresa ha «asistido, patrocinado o proporcionado materialmente apoyo financiero, material o tecnológico» al régimen de los ayatolás. El petrolero realizaba una maniobra de aproximación a la costa venezolana para cargar sus depósitos cuando fue abordado por miembros de las fuerzas estadounidenses. La Casa Blanca aún no se ha pronunciado sobre esta intervención, pero sí se ha referido a la confiscación horas antes del buque Centuries, al que ha acusado de navegar bajo «bandera falsa» y pertenecer a la flota fantasma que posee Venezuela para negociar con su crudo pese a las sanciones impuestas. Una estrategia, ha asegurado Anna Kelly, portavoz de la Administración Trump, que permite «financiar el régimen narcoterrorista de Maduro». Donald Trump ordenó esta semana el bloqueo de los petroleros que entren o salgan de Venezuela pertenecientes a su flota fantasma. En el caso del Skipper, la Administración norteamericana tuvo claro que perseguía a uno de ellos. Había cambiado de bandera, nombre y titularidad y trabajado con Irán, pese a la prohibición internacional. En este caso, existen dudas sobre la clandestinidad o no del petrolero, bautizado como Centuries. Mientras algunos medios lo enmarcaban anoche dentro de la flota oscura, otros en cambio señalaron que no figura en la lista de barcos sancionados por el Departamento del Tesoro estadounidense. Fuentes del sector energético en Caracas manifestaron que nunca ha tenido vínculos con Irán y que el crudo que transportaba el viernes pertenecía a una empresa con sede en China que lleva el oro negro venezolano a las refinerías asiáticas regularmente. Ni el Pentágono ni la Guardia Costera han aclarado aún esta discrepancia. Se limitaron a precisar que la operación se produjo con normalidad y que la tripulación del Centuries colaboró.

"Asistió, patrocinó o dio apoyo financiero, material o tecnológico» al régimen de los ayatolás

tracking