Trump y Zelenski negocian un plan de paz que evite millones de muertos
Rusia se niega a aceptar la propuesta avalada por EE UU para acabar la guerra. El presidente de EE UU se reunió con su homólogo ucraniano en Florida tras hablar por teléfono con Putin

Trump ha recibido este domingo en su residencia de Palm Beach al presidente ucraniano.
«Están siendo los días más activos a nivel diplomático del año», declaró el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, antes de la reunión ayer con Donald Trump en la mansión del magnate en Mar-a-Lago (Florida) para revisar y pactar un plan de paz que pueda ser aceptado por Rusia. Zelenski sabía que tenía que ceñirse a las exigencias de Trump, pero sin cruzar las líneas rojas marcadas por la defensa de los intereses de su país.
Y todo pendiente de que luego Rusia acepte la propuesta. El encaje de todas la piezas sigue siendo muy complicado. «Pero si la guerra no acaba ahora, van a morir millones de personas. Y nadie quiere eso», advirtió el magnate con el dirigente ucraniano a su lado en los momento previos a la cita. «Hay dos países, dos pueblos y dos líderes que desean la paz». Falta el acuerdo. Zelenski quiere tener garantías de seguridad para evitar futuras agresiones de Moscú y, también, un proyecto de reconstrucción del país tras cuatro años de guerra. «Hemos avanzado en las negociaciones. Espero que haya paz lo antes posible», manifestó antes de la reunión.
Pero el borrador de veinte puntos elaborado en un principio por Washington y retocado por Ucrania no tiene aún el visto bueno de Vladímir Putin. Junto al control de la central nuclear de Zaporiyia —ahora en manos rusas-, el principal escollo es el destino del territorio del Donbás, en buena parte ya invadido por las tropas del Kremlin. Washington propone que sea una zona desmilitarizada. Zelenski, que aún controla el 20 por ciento de esa demarcación, pide que toda la región sea neutral, algo que Moscú ni siquiera contempla.
Con el apoyo de sus socios europeos, con los que habló antes y después de la cita en Mar-a-Lago, Zelenski dice que este plan es hasta ahora el mejor esfuerzo para poner fin a la guerra, que comenzó en febrero de 2022. Aun así, es consciente de que «no es fácil» el acuerdo. «Zelenski no tiene nada hasta que yo lo apruebe», advirtió Trump el viernes en una entrevista en ‘Politico’. Horas antes de la cita en Florida, el presidente norteamericano mantuvo una «productiva» conversación telefónica con Putin. EEUU ha informado a Rusia del contenido del plan ucraniano, pero por ahora no hay respuesta de Moscú mientras continúan los bombardeos sobre ciudades como Kiev.
«No me pongo plazos. Mi plazo es acabar esta guerra», declaró Trump. «Va a haber un acuerdo de seguridad para Ucrania. Los países europeos están muy involucrados en esto, lo están haciendo muy bien», alabó.
«El acuerdo con Rusia es complejo... pero no tanto», dijo dejando abierta la puerta al pacto. Entre los veinte puntos del borrador destaca el referido a las garantías de seguridad para que Rusia no vuelva a lanzar una invasión sobre Ucrania. El boceto incluye el mantenimiento de un ejército de 800.000 soldados ucranianos financiado por socios occidentales y un acuerdo militar bilateral con Estados Unidos. Además, contempla la adhesión de Ucrania a la Unión Europea. Algunos países de la UE se han mostrado dispuestos a enviar tropas. Rusia siempre ha dicho que no admite esa posibilidad. De hecho, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha advertido de que ese despliegue sería un objetivo para el ejército de Moscú. «La Unión Europea se ha convertido en el principal obstáculo para la paz», denunció Lavrov. El plan incluye, además, el compromiso de liberar a todos los prisioneros de guerra y civiles detenidos.
Y la celebración de elecciones en Ucrania lo antes posible tras la firma del acuerdo que pondrá fin a la guerra. Desmilitarizar el Donbás Pero todo gira en torno al Donbás, una región ucraniana que Rusia considera suya. «Es el punto más complejo» reconoció Zelenski. Ucrania, que retrocede poco a poco en el campo de batalla, mantiene el 20 por ciento de este territorio. Una propuesta de paz previa, elaborada por Rusia y Estados Unidos, exigía que las fuerzas ucranianas se retiraran de las zonas del Donbás que controlan actualmente y las convirtiera en un espacio neutral y desmilitarizado. Kiev rechazó esta opción con el argumento de que no podía ceder unilateralmente territorio que Moscú no había ocupado. Estados Unidos busca la fórmula para que esta región se convierta en un enclave desmilitarizado o una zona económica libre que «satisfaga a ambas partes». Tanto Kiev como Moscú tendrían que ceder.